Ya venció

Mi niña no tiene nombre

Mi niña de mármol quieto
viaja en la eternidad de un colectivo.
Los dedos macramé de lino frágil
que juegan esta vez con un boleto.

La vida, como una hornalla,
se apaga con un giro de muñeca.
Se desvanece así. Como la punta
impermanente de la cinta-escóch.

Leche vencida

Balar gratis, cansina, ovejamente,
términos circunscriptos a los trazos
de ese alfabeto inveterado, escaso,
del que nadie está exento: solamente

frenar el colectivo con el brazo,
hurgar el fondo del bolsillo, un peso,
sacar boleto, y entre algún bostezo,
estrangular el caño por si acaso;

sentarse sabe quién dónde se pueda
y, al fin, la incertidumbre, la certeza,
de que ella suba en la parada esa,
la que siempre se va, la que se queda.

La garganta colmada de esa ausencia,
contradicción gastada si las hay,
cuando dobla en la calle Paraguay,
y el arranque inhumano de imprudencia,

lo que se dice huevos propiamente,
bajar el ancho, no escapar al mazo:
hincar los codos, entreabrirse paso
en el lío hormigueante de la gente,

tocar el timbre, respirar el fresco,
mire atrás al bajar, salir rajando,
libre por fin, las venas palpitando;

libre por fin del hado canallesco,
del fastidioso caos de la gente,
del apremio apurado e impaciente;

libre por fin, pero también cautivo,
condenado a esperarla vanamente
en la parada gris de un colectivo.

Sandbox

Bajo carnes rosadas, piel fulera,
cachetes blandos, boca, sucedáneos,
guardás menudo osario, flor de cráneo,
los dientes hasta acá, la calavera.

Te das a la ficción, frente al espejo,
de que estás viendo tu efectiva jeta;
pero, cajita musical, secreta,
la sangre fluye atrás de tu pellejo.

Tu cuerpo es un envase retornable.
La vida es una magia misteriosa:
pisás la araña y ya se vuelve cosa,
un manojo de patas inmutable.

Memento mori: no olvidés, pelado,
que un solo tropezón te deja helado,
mirando los gusanos desde abajo;

vivir es un hilito, y un achís
te vuelve y sin cigüeña hasta París,
y toda construcción se va al carajo.

Roedores

Le preparamos la trampa
con precisión de relojes.
De fondo ya las cigarras
cantando las buenas noches.

El piso de parquet desnivelado
apenas, quieto, como el mar en calma.

El espiral fuyí, como una dama
de incandescentes labios y pitando.

El eco de una puerta cada tanto,
insinuándose tímida y lejana.

El rumor de la tele que callada
resplandece un color que va mutando.

Le preparamos la trampa
con precisión de relojes.
El comedor esperando
que den otra vez las doce.

Tomándola de las trenzas
con esa rabia que mata
mi abuelo agarra a la rata
con la tenaza de fierro.
La pinza arranca una punta
del pelo inmundo del bicho,
con un quejido de perro
se duele en aullidos, gruñe
mostrando las muelas juntas
que aprieta como dos tuercas.
Y alzándola por el cuello
con el adentro del puño,
le escupe todo el hocico,
le sella en la trompa un sello
de rojo como un insulto.

Ya no se pueden deshacer los pasos,
y al fin el corazón envuelto en cardos.

De este lado o del otro, da lo mismo,
ya no se puede atravesar la puerta.

Una vez que el umbral está cruzado
ya no se puede atravesar la puerta.

Que de este lado está la rata muerta,
que la infancia está muerta al otro lado.

No views is good views

Marionetista que la marioneta
fuerza a aletear como una mariposa,
meta remota, llaga o postemilla,
churunflo (virgulilla) que la eñe
orna sinusoidal: así, el espacio
de una linear transform dictó la clave.

Y él anotó prolijamente
con lápiz en un bloc apolillado.

El bigote alistó contra la veta
quien artífice fuera del Mahor,
y, en su graciosa nave, bicicleta,
por los añejos de la route du vin,
juró en silencio exterminar las villas,
quemar las llaves, masticar despacio.

Fue a principios de siglo,
o a mediados, no sé.

Un signo del sobaco, mal y pronto,
bípeda lambda misericordiosa,
del Helesponto al Hades lo condujo;
no frenó su hemorragia cerebral,
charco rosa macabro. Final brujo,
truco de magia no, sino de horror.

Gato encerrado en su cosmovisión,
cuántico o nazi o populista o facho.

De sesos salpicó -Tómate el buque,
guanaco circunciso.- con el láser.
No se permite conciliar el sueño
con pelos y señales de la guerra,
burós polacos, huesos, pánzers, fosas,
ni variables sin dueño libertar.

¿Pero cómo decírtelo?

Por la cuenca del indio boga, boga,
la combi blanca de papel picado,
la doctrina eficaz, la tos convulsa,
la droga que esclaviza.

La garganta cerrada como un táper
y de tanto llorar.

La nota musical que nadie escucha.

La vejiga revienta.

Y, al fin, abrir la tapa y orinar.

Für E

El primer paso que se hincó derecho,
como un taco metálico en la arena,
parece que fue ayer, y sin embargo
quedó algo lejos. Y fue un trecho largo,
y aunque no lo parezca, aunque dé pena,
las va tragando el mar, y si mirás
son un borrón difuso, son ajenas,
las huellas diluyéndose atrás tuyo.

A la deriva en este remolino
(motos, peatones, rascacielos, cloacas,
tranvías, y murmullos, y sirenas)
de esta ciudad foránea, analfabetos,
leyendo jeroglíficos ignotos,
descifrando el camino en una guía,
planisferio intrincado del subsuelo:
el atlas laberíntico del subte.

Y en este sitio a veces sin estrellas,
surcar, por entre el caos de las cosas,
estas aguas secretas, silenciosas,
sin sextante, y sin rumbo, y sólo ella.

Despedida

Era un suplicio verte de este modo:
fetal y consumida. Cavernosa,
tu voz completa tambaleaba, frágil;
andar de mariposa alcoholizada
yendo a los tumbos en su bicicleta.

-Boludo, qué par de tetas.

Inflaste mocos verdes como globos,
manchaste los calzones de marrón.
Y la loba tragó mi corazón
posándose nomás de rosa en rosa.

-Pibe, decime una cosa.

La casa te bienvino ¿te acordás?
con una bala hincada en el costado,
que hirió la piel abriendo un hueco torpe,
la costilla quebrada y sin soldar.

La sopa de fideos que tomabas
con queso de rallar.

-Pibe, ¿te dejás de hinchar?

Tu piel y hueso recalcó esternebras
en la pelambre pútrida y reseca
como pasto insolado a toda lupa,
como barquito de papel plegado.

Fuiste tiñendo sábanas de rojo,
inundación inhóspita de arcadas,
con tu flujo, tu vómito y tus náuseas.

En el reloj quizás las seis y treinta
exigen al cucú saltar del nido.

-Pibe, ¿qué es ese ruido?

Y las palomas obturando el sol,
hebras opacas que hilan una alfombra.

-Pibe, ¿qué es esa sombra?

Ruge el rugir del mar y el de la zanja,
pasó lo que tenía que pasar.

-Pibe, pará de llorar.

Liason

Tu cara sepulturera
flota en el mar salino inexpresiva
como el pedazo de madera flota.
Vuela con la virtud de una gaviota:
de una gaviota pálida que fuera
del cielo la más lúbrica y remota.
De una gaviota que se diera vuelta
como al atardecer los girasoles.
De una gaviota suelta y embustera
como los sostenidos y bemoles.

The gateless gate

La puerta de tu casa
    no tiene suerte;
la llave de tu puerta
    no tiene llave;
la clave de tu cuenta
    nadie la sabe;
la mariposa muerta
    no tiene muerte.

El rostro de la peste
    no tiene cara;
la boca de tu rostro
    no tiene besos;
la carne de tu carne
    no tiene huesos;
el cielo de celeste
    no tiene nada.

Odisea del tiempo

Él encontró, contradictoriamente,
que la puerta de calle, siempre abierta
en pesadillas, no cedió, inclemente,
por no encontrar la llave de la puerta.

Fosa oclusa, tapial de mala muerte,
por extraviar la llave de la puerta,
misterioso metal dorado, y nada.

Cosa malnata, impura, clausurada,
añeja, y el pestillo de escarlata,
por extraviar la llave de la casa.

Pesadillas que, brujas, sus desnudas
pelotas señalaban descubiertas
diciéndole estás solo y estás solo.
Su morada de traba corajuda,
como su corazón, de las ventanas,
de crespones tapiadas, era viuda.

Pesadilla insultante, eficaz filo
imprecado en el medio de las sábanas,
que, saliente verruga, planas tetas,
viene a escupirte en medio de la jeta.

A la gasolinera, tarambana,
cruzó, invirtiendo su último penique
en un puñado de adicción malsana.

Y patear sin cesar esta ciudad.

Esta ciudad de pisos salivados,
veredas polvorientas de pisadas,
botellas infinitas abolladas
y chicles a zapatos aferrados;

esta ciudad de a ratos miserable,
de monedas, palomas y pochoclos,
insoslayables bustos de los próceres,
goma espuma lactal de pan de pancho.

Esta ciudad desnuda, maquillada,
imprecisa y exacta,
revoltosa y pacífica,
de risas sueltas, lágrimas volcadas
y nada más que lágrimas.

Esta ciudad henchida de sentido.
Volver sobre tus pasos, cabalgando
como un caballo blando. Y verte así
como una leche, o un yogur, vencida.

Del gallináceo son tras un repique
lo atendió en camisón el cerrajero
-no hay suplicio que el pan no justifique
ni mal que no se cambie por dinero-
que como pie hormigueante adormilado,
disparó, acomodándosé el sombrero.

Y pitando a la lluvia y congelado,
leyó la información nutricional
(aceite vegetal hidrogenado)
del paquete de plástico, letal,
con posibles vestigios de maní,
sin agregado, embargosín, de sal.

Se encomendó a la virgen de Itatí
y el barco navegó, como una flor
que al vernal equinoccio reverdece
desplegando abanicos con los pétalos
y emergiendo del humus putrefacto,
por la cuenca infecciosa del Riachuelo.

Él encontró, contradictoriamente,
que la puerta de calle, siempre abierta
en pesadillas, no cedió, inclemente,
por no encontrar la llave de la puerta.

Yes! We are open.

Corazón óseo aquél anquilosado
que late al no latir, del tiempo gusta,
y disgusta a la vez porque le teme;
pasa revista al arlequín falible,
colorido, estocástico, pasado,
que al final, el final desbarajusta
con su soplido gélido y terrible.

Esta emoción de piedra que se agita,
como estatua que no se queda quieta,
busto de Evita más que calentona,
más archiconocida que cabrona,
y mostrándo(inhumana)te la jeta
más que dotada de ternura, infatua,
de tu cajón la unicidad pregona.

Didáctica, específica, sintáctica,
tiesa más que poblada de dulzura,
muerta como still life naturaleza,
llena de incertidumbres y deseos
y de desasosiegos implacables
ahogados burbujeando bajo el agua,
aplacados con mármol coagulado,
yeso caliente que tu vida fragua.

No como ahora que vienen en paquete

Dudas sueltas


-XII-

Un algoritmo naïve para determinar un buen lugar para comprarse una peluca es formular la siguiente pregunta a una persona tomada al azar:

    ¿Cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?

Un segundo intento, acaso apenas mejor, consiste en iterar la pregunta anterior:

lugar := acá
repeat una cierta cantidad de iteraciones {
    p := random_guy_from(lugar)
    lugar := la respuesta de p a `¿Cuál es mejor lugar para comprar una peluca?`
}

Se dejan de lado los detalles técnicos que podrían romper la idea ya que, pese a que confirmaron su asistencia, no vienen al caso (tales como lugares vacíos de gente o respuestas ∈ NS/NC -- para una discusión minuciosa véase [3]). Más allá de esos detalles, haciendo la fuerte e incauta asunción de honestidad comercial, la intuición es que seguir formulando esta pregunta hasta alcanzar el punto fijo convergería a un máximo local donde comprarse la peluca. (Pun de local vs. local intended).

Un potencial problema de esta aproximación es que el random guy nos garque o nos deje en banda.

Esto sugiere que quizás andaría mejor la siguiente pregunta: ¿Cuál es la mejor persona para preguntarle cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?

Lo cual, a cualquier lector, por menos avispado que fuere, le sugerirá al momento la sucesión:

    p0 = ¿Cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?
    p1 = ¿Cuál es la mejor persona para preguntarle cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?
    p2 = ¿Cuál es la mejor persona para preguntarle cuál es la mejor persona para preguntarle cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?
    .
    .
    .
    pn = ¿(Cuál es la mejor persona para preguntarle)n cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?

Esta sucesión otra vez nos conduce a un punto fijo, que en este caso, curiosamente, es:

    pω = ¿Cuál es la mejor persona para preguntarle esta pregunta?

Lo curioso de esto es que el fixpoint/límite/bleh no depende de la pregunta inicial p0:

    pω = ¿Cuál es la mejor persona para preguntarle esta pregunta?
    = ¿(Cuál es la mejor persona para preguntarle)ω cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?
    = ¿(Cuál es la mejor persona para preguntarle)ω cuál es el peor lugar para comprar una peluca?

Esto es algo "usual", en cuanto a que el punto del que se parte no afecta el resultado final (considérese por ejemplo la función cosω :: R → R ≅ const 0.739085), pero me sigue resultando raro. En algún sentido (hipercomputacional quizás) me choca que las dos preguntas sean la misma. Si lo que yo quiero es preguntarle a alguien que me diga quién es la mejor persona para preguntarle quién es la mejor persona para preguntarle ...∞... una cierta pregunta P, no me parece que sea la misma pregunta si varío P.

Si fuera un pseudofilósofo posmoderno, esta pelotudez me bastaría para afirmar que no hay verdades porque todas las preguntas son equivalentes.

También está esta otra cuestión, que nos conduciría a la Tierra de los ordinales:

    ¿Cuál es la mejor persona para preguntarle (cuál es la mejor persona para preguntarle)ω cuál es el mejor lugar para comprar una peluca?

-XIV-

Recién se despertaba de retrodormir la mona. Pese al cielo naranja inconmensurable, el paisaje desértico le recordó ferozmente la Tierra. Las tardecitas de mate y churros sudados en el balñáreo cosmonáutico "La Palometa"; el abyecto souvenir de berberechos lagotitados que nadie jamás compraría excepto, Zeus la salvaguarde, tu bisabuela la de chuecos pies.

(+) Pero dime Johnny --entornó los ojos fumándosé un puro-- ¿qué me ocurriría si me transfiriesen al interior de un robot? ¿No perdería entonces el control de mis pensamientos? El procedimiento que describes se oye sensacional, pero ¿es seguro?

(-) Oh, sin dudas: ¡Uploader™ es ciento por ciento seguro! Estaríamos ofreciéndote un backup integral del estado de tu mente, Mark. La experiencia sería exacta·mente la misma que cuando despiertas de un largo sueño; no adolecería de un tinte kafkiano, salvo por el hecho de que, en esta sensacional oportunidad, te verías metamorfoseado en un robot biónico de última generación.

El enorme intelecto, fábrica involuntaria de morfismos, había minado de entre lo conocido lo visto (therefore the beach). Pero sobre todo, y esto lo conmovía: ¿quién iba a imaginar que su destino, ese puntito remoto, atesoraba polvo tan semejante a nuestra arena? Uploader™ y la reputa madre que lo parió.

Esos fueron los primeros pensamientos que le cabalgaron la bocha al despabilarse; dichos jinetes quedarían registrados inexorablemente en la bitácora digital que, /var/log, tumorosa, sólo crecía.

(+) ¡Oh, suena fantástico! Pero entonces, Johnny, déjame ver si entiendo bien: ¿me estás diciendo que Uploader™ no sólo permite almacenar la memoria de un sujeto, sino que captura el estado completo de la mente?

(-) ¡En efecto, Mark! Así es: Uploader™ permite conservar la consciencia en enmarañada circuitería a través de un proceso comprobado y abso·luta·mente confiable. Garantizamos la permanencia de su identidad personal en el curso de hasta entre quinientas y mil iteraciones. ¿No es asombroso? ¿Te has aprisionado un dedo con la puerta? Si usted se ha apretado un solo dedo, es más probable que haya perdido irreparablemente algún recuerdo que utilizando la tecnología que sólo Uploader™ le puede brindar.

(+) ¡Es increíble!

Pretendió desplazarse con neonatal torpeza. Las orugas gimieron en vano traqueteo; la carcasa que hacía las veces de torso viró multiplicadamente, zumbando. Lo dominó una angustia doblemente claustrofóbica: enjaulado como estaba en el culo de un mundo extrasolar, a eternos parsecs de Lomas de Zamora, se reconoció prisionero también de aquel envase electromecánico, de la sofisticada pieza de relojería que sería, de ahora en más, su cuerpo, y que apenas podía manejar. "¡Tendrás que aprender a caminar de vuelta!" piensas para tus adentros.

(+) Ta bien, sí, lo que vos aventurás es que el uploading es una función idempotente, una cosasí; pero lo que me preocupa es esto, viste: ¿cómo se sabe que no se está perdiendo una cosa esencial en todo el proceso completo, ponele, en el paso inicial?

(-) Y, es que a esta altura se considera que ya está comprobado eso. Si era que el tipo hablaba alemán, el robot también. Si lo que pasaba era que el tipo aborrecía el helado de chocolate, el robot también lo va a odiar. Es así, pibe; es así de fácil. Experimentos hechos hay a patadas sobre la propiedad que se te ocurra, y la conclusión es siempre que se conserva.

El entendimiento cabal de los aspectos que determinan el estado y el devenir de la consciencia habían permitido el desarrollo de técnicas de codificación, almacenamiento y transferencia de la memoria humana. Con relativo éxito, se habían uploadeado, lejos de toda especulación, mentes en máquinas, despertando, quizá, nuevas perspectivas de inmortalidad.

(+) Sí, sí, eso lo entiendo. Vos decís que son "bisimilares", o como quieras llamarlo. Eso no lo pongo en duda. Pero lo que yo digo es: los experimentos se restringen a comparar las propiedades mensurables; el ser original y su upload serán observacionalmente equivalentes, pero ¿cómo carajo sé que una vez que me suban voy a seguir siendo "yo"?

El comportamiento observable del bio-robot, cierto, semejaba, dentro de lo razonable, el de su anterior encarnación. ¿Pero gozaba acaso de first-person experiences? Refutando el conductismo, esto era algo que los técnicos eran incapaces de saber.

(-) ¿Y vos cómo sabés que mañana, cuando te levantés de la cama, vas a seguir siendo vos?

Volvió a mirar el cielo, vastísimo, naranja. Era él; era indudablemente el mismo de siempre. (¿O era una ilusión?, ¿qué se conserva de un despertar a otro?). Ahora estaba seguro de que los uploads percibían el universo en su plenitud; que no se limitaban a procesar los datos de entrada sensorial, haciendo pattern matching sobre las formas y actuando en consecuencia, sino que también eran capaces de experimentar las sensaciones, la esencia pura del naranja, acompañadas de placer y dolor. Eran genuinos sentient beings.

Los técnicos analizaron el log rutinariamente. El flujo de ideas registrado indicaba que el sujeto veía el naranja. Pero estos pensamientos, ¿serían algo más que la consecuencia natural del input sensorial? ¿Veía realmente, o sólo pensaba que veía? ¿Cómo saber? Tal clase de asuntos ocuparon, sin remedio, algunos ratos en la mente del post-humano; en cambio, no ocasionaron batahola alguna entre los técnicos, que no llevaban a cabo más tarea que el pragmático y cotidiano ajuste tuerquil.

Cuestiones filosóficas suelen chuparnos un huevo.


-XV-

Me sorprende que un string (un cuento, una noticia, una carta, un sms) pueda hacernos disfrutar, tranquilizarnos, sufrir, indignarnos, angustiarnos, reír, enojarnos, relajarnos, ponernos melancólicos; despertar toda clase de emociones.

Otras situaciones de la realidad --comer una manzana, salir a correr, tener un infarto, dar un beso, cagar, acariciar al gato-- también pueden generar ese tipo de emociones.

¿Son algo más que strings?


-XVI-

What does "to reincarnate" mean?

The definition would probably involve something (call it a soul, a subject, a self, a conscious entity) that would be present in two different moments of time, belonging to two different lives.

What is that self?

You can get lots of canned answers, but nobody knows.

Instead of juggling answers, let me pose some questions first:

Is the self a real property of the universe?

I.e. does the self really exist, or is it just an illusion?

If it exists, where is it?

Could your self be isolated from your body?

Could your self be stored, transferred, and simulated in hardware?

Where is your five-year-old self now?

Is there something in the universe that has remained since you were a kid, something that always accompanies you?

In a certain sense, your body has remained, but has it? We know cells die and regenerate; your body grows and develops and wears out. Would you still be you if they cut you both arms and legs?

There are reports of people living after having half a brain extirpated. Would you still be you if you had half a brain? What if you had the other half instead?

Is there a subset of your body that makes up your identity?

In a certain sense, your memories have remained, but have them? Do you remember the moment you were born? Were you yourself at that moment? Do you remember all the things you smelled and tasted years ago? Do you know all the things you will smell and taste years from now?

Is there a subset of your memories that makes up your identity?

What is the difference between you and your dog? Why are you not your dog? What's being a dog like? If the bell rings, both of you listen to it, you both share that experience. What makes you separate then?

Why do the experiences seem to vanish after a while?

How can you be sure that there is only one "self" living in your brain now?

Why have you been born in the body of a human being, in this insignificant, remote fragment of the universe?

I summarize briefly one possible view, which, if I understand correctly, is akin to that of Buddhism, and philosophers such as David Hume or Thomas Metzinger:

There is no such thing as "an ego-entity, a personality, a being, or a separated individuality". There are no "selves" or "souls". The sentient part of the universe is just a stream of experiences.

The universe is made from all these experiences. Your ancestors' past experiences, your own past experiences, all the people in the world's current experiences, your own current experiences, your dog's future experiences, etc.

At this moment, there happens to be an experience of visions, odours, thoughts, feelings, and memories, which we may call "you". This continued experience builds up the illusion of a self that exists through time. The self is a process that feeds itself back.

But that feeling of self is just an illusion. And therefore there is no inherent difference between those future experiences that have memories of you, and those future experiences that do not share with you any memory whatsoever.

Before "you" where born, and after "you" die, the stream of experiences will still be there, watching and enjoying and suffering.

If you understand that there is no essential difference between each of these experiences, and that there is no continuity of the self (because there is no self at all), you realize that nothing is "born" when someone is born, and nothing "dies" when someone dies.


-XVII-

Hace poco mis perros sugirieron tener fe en el modus ponens:

    - Les lanzaba una pelota y ellos jugaban.
    - Después de un rato, agarraba la pelota y alzaba la mano. Buscaban mi mano, tratando de alcanzarla.
    - Cuando ya no dio para más, escondí la pelota.
    - Hice con la mano el movimiento de lanzarles la pelota, pero sin tirar nada.
    - Salieron corriendo tras el vacío.
    - Al ver que no había nada, volvieron a buscar la pelota en mi mano.

Para mí está bastante claro que por sus cabezas pasó algo parecido al siguiente razonamiento:

    pelota en el piso ∨ pelota en la mano
    ~(pelota en el piso)
    ____________________________________________
    pelota en la mano

Partieron de falsas premisas pero me pareció sorprendentemente válido.


-XVIII-

Las etiquetas tienen mucho poder sobre nosotros. Con "etiquetas" me refiero a aquellos atributos de las cosas que existen en la mente y no en el mundo físico. Creo que afectan nuestro bienestar, más allá de que el concepto tal como está tenga problemas de definición.

¿Por qué quiero tener novia? ¿Por qué no querer a alguien y listo? ¿Qué es lo que cambia en el mundo real que hace importante, para mí, el estar con alguien y pasar a etiquetarnos "pareja"? A casi todo adulto le parece infantil una pregunta como "¿Querés ser mi novia?", pero ¿no tenemos tantos otros comportamientos infantiles? Hay casos de gente que "corta" y no se habla más. ¿Por qué se hablaban cuando estaba en vigencia una etiqueta? ¿Por qué, apenas la etiqueta deja de estar en vigencia, dejan de hablarse? Claro que el comportamiento que ilustro sigue siendo infantil, y no ignoro la complejidad de las relaciones entre humanos. Pero siempre hay un punto en el que la importancia de esas etiquetas deja de parecernos trivial y nos preocupa.

Uno quiere tener cosas. ¿En qué medida las cosas son "de" alguien más que conceptualmente? Este es un punto en el que la definición de etiqueta se vuelve endeble. Es cierto que el concepto de "propiedad" (ser dueño de) está en la mente, pero (más allá de la discusión "ética") pensar que "ser dueño de una cosa" no cambia nada en el mundo real sería ignorar estúpidamente los hechos.

Un ejemplo que me hace pensar es un escenario como el siguiente:

  • Tengo antojo de comerme un alfajor.
  • Me compro un alfajor.
  • Mientras lo estoy comiendo, no lo disfruto; quiero terminar de comerlo para pasar a la siguiente actividad.

Esto es parecido a lo que yace en el núcleo de la procrastinación. Sin embargo, el proceso que yo menciono es algo que de por sí me genera ansiedad; en cambio la procrastinación sólo genera ansiedad en cuanto a etiqueta. "Procrastinar" es un verbo-etiqueta que proviene de medir a la gente por cuánto produce, y significa algo como "patear las obligaciones para adelante, malgastar el tiempo con distracciones, no ser todo lo productivo que se podría".

Ponete a hacer algo "productivo". ¿Pero para qué? Para tener derecho a vivir hay que hacer algo útil. Ponele, ¿pero qué es algo útil, qué es algo productivo? ¿De dónde sale la idea de que hay que hacer algo que sirva? ¿Que le sirva a quién? ¿Para qué hay que hacer algo? Una cosa es trabajar para subsistir: todo bien con cazar mamuts para comer; pero ¿qué quiere decir útil? ¿Estudiar es útil? ¿Vender medias es útil? ¿Diseñar una publicidad para vender más medias es útil?

A veces parece que hubiera recursos de más, food surplus. (A veces, obvio, también parece que no). Si no, ¿cómo se explica que haya tanta gente dedicándose a hacer aire? Sin ofender la profesión, limitándome a tomarla como ejemplo: ¿en qué medida aporta valor a la sociedad un escribano? La gente se dedica a trabajos ficticios para quitarse las culpas, para seguir con la tradición biológica de hacer algo para sobrevivir. Me gusta hacer análisis desde el punto de vista más infantil o ingenuo que se pueda (el emperador está en pelotas): es raro pensar que la gente trabaja para tener plata, y usa la plata para comprar comida, y el que produce comida recibe toda esa plata (¿para qué la quiere?).

No sé bien qué podría hacer uno para ser verdaderamente "útil", pero lo que sé es que casi todos nos sentimos útiles cuando tenemos éxito, cuando nos felicitan, cuando nos pagan, cuando reconocen nuestro trabajo, cuando hacemos "bien" nuestro trabajo, cuando le ganamos a otros. ¿Dónde va a quedar todo eso de acá a doscientos años? ¿En qué medida el resultado de nuestra actividad cambia algo? ¿Deberíamos aspirar a cambiar las cosas?

Algunas personas se dedican a algún tipo de actividad política queriendo cambiar las cosas. Todo es impermanente; todos los cambios se deshacen, nada es duradero. ¿Dónde quedó la Revolución Rusa? No creo que haya que alarmarse por el estado actual de las cosas.

Sobresimplifico las cosas, espero que te irrite.

Tenés que recibirte ahora porque eso te abre muchas puertas. ¿Pero qué puertas querés que se te abran? ¿De dónde sale la búsqueda de ser algo, de ser importante? ¿Por qué tenía que tocarnos a los humanos el estúpido papel de ser animales superiores? La gente estudia para saber cosas, para recibirse, para después poder trabajar o guardar el título en el cajón. Y uno trabaja para tener plata, o para sentir que aporta algo a la humanidad; y uno quiere plata para comprarse cosas, y uno se compra cosas para satisfacer sus deseos. ¿Pero se satisfacen los deseos con cosas?

Uno quiere muchas más cosas de las que necesita. La gente (y no me excluyo de la gente) quiere tener perros, gatos, pajaritos, hámsters, salamandras y hasta un dragón en el jardín. Queremos poseer libros que podemos leer tranquilamente en la biblioteca. Tenemos fetiches. Compramos juguetes, o su versión adulta: tecnología, armas, zapatos caros, ropa especial para <algo>, lapiceras fuente, relojes, pipas, instrumentos musicales, herramientas, cámaras de fotos, tableros de ajedrez. Queremos coca en lugar de agua, agua saborizada en lugar de agua, cerveza en lugar de agua, tenemos antojo de alfajores y al comerlos no los disfrutamos. Queremos cosas que no usamos, creyendo que la satisfacción está en las cosas, y nos desengañamos una vez y otra vez, porque la satisfacción que traen es transitoria; pero igual ahora queremos un tocadiscos (de los discos viejos) y siempre más cosas.

Las queremos para tenerlas, pero una vez que las tenemos se transforman en el alfajor, al que no damos bola. Realmente no entiendo para qué podemos querer un dragón en el jardín (sacándolo cruelmente de su hábitat natural, los cuentos de hadas). ¿Cuántas veces puedo llegar yo a usar un tocadiscos, un reloj de cadena? ¿Qué utilidad tiene la pluma que no tenga la bic azul? Son esas cosas que se usan un par de veces y nunca más.

No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Supongo que es difícil preguntarse honestamente: ¿por qué la gente (y no me excluyo de la gente) quiere tener hijos? La siguiente tabla (que me permito robar descaradamente) me parece genial:

Why Breed?
[Fuente: vhemt.org]

Reasons given
Real reasons
Suggested alternatives

I can't help it, it's a biological urge.

Unexamined motivations.

Institutions await those who can't control their biological urges.

Want to give our parents grandchildren.

Still seeking parental approval.

Live your own life and encourage your parents to do the same.

I just love children.

Out of touch with inner child, and with existing children.

Adopt, step, and foster parenting.
Big Brother/Sister. Work with children, teach.

I have superior human genes.

Doesn't recognize an oxymoron.
Megalomania.

Do great things with your genes, rather than expecting the next cultured batch to do it.

Need help on farm or in family business.

Too cheap to hire help.
Child labor laws inconvenient.

Mechanization gives faster return on investment.

Want someone to care for me in my old age.

Fear of aging.
Exploitative personality.

Save money and prepare for retirement. Be nice to people so they will visit you in the home. Build social support network.

Pregnancy and childbirth are life experiences.

Life choices limited by social indoctrination.

Rent pregnancy simulator. Choose different life experiences.

A good family is essential to career advancement and strong standing in the community.

Social insecurity. Wants trophy children to improve social status.

Rent children from talent agency on special occasions. Have white picket fence installed.

We want to create a life which embodies our love for each other.

Ego, times two, minus imagination, equals three plus.

Garden. Adopt a stream, trail, or hiway. Rescue animals. Protect & restore ecosystems to embody love.

I want my kids (who don't exist yet) to have all the things I didn't have.

Unfulfilled childhood desires and fantasies.

Deal with regrets & make best of life. Provide for existing children.

To carry on family name.

Trying to please Dad.
Duped by bloodline superstition.

Create something enduring & give it family name. Donate blood to pass on bloodline.

Want to see a little me.

Self-absorption. Lack of ego gratification.

Order custom-made, life-like doll.
Create a gratifying life of your own.

God wants us to.

Mindless obedience to dogma peddlers who want larger flocks.

Seek true nature of God, whatever you perceive God to be.

My wife/husband wants a baby.

Giving in out of fear of losing partner.

Communicate true desires. Spouse may feel you're the one who wants to breed. Rent baby simulator doll.

Want a child with our bloodline.

Ego extension. Racial identity.

Recognize value of people with different genetic makeups.

It's a spiritual thing for me.

Other reasons too easily refuted.

Find truly spiritual experiences.

I've always wanted to have children, it's what people do.

Unquestioned cultural conditioning.

Consider alternatives. Question expectations. Adopt.

To cement our relationship.

Fear of failed marriage.

Communicate to strengthen relationship. Attend retreats for bonding couples.

I love babies.

Short-sighted view of reality.

Babies soon turn into children, then adults. Infant care work is available. Life-like infant doll may help.

Being a mother is a woman's highest calling.

Beguiled into believing compliance is noble free choice.

Motherhood, and fatherhood, may be achieved without breeding. Many children wait for good homes.

My child could find a way to save the world.

"Mother of God" complex. (Also applies to men).

If you want something done right, do it yourself.

We'd like to try for a boy/girl this time.

Ego extension. Gender identity insecurity. Dissatisfaction with existing offspring.

Appreciate who you have, they might resent their sibling whose gender is preferred.

I just want to.

Just wants to.

Choosing to breed precludes most other things you'll just want to do.

I want someone who will love me and not leave me.

Fear of rejection. Unresolved relationship issues.

Give love to get love. Accept change and deal with loss.

Our economy needs young workers to replace retired workers.

Willing to sacrifice offspring to gods of National Economy.

Automation reduces need for wage slaves. Consider rights of unconceived to stay that way.

The world needs more of us or we'll be outnumbered.

Elitism. Xenophobia. Eugenics easier to conceal than genocide.

Convert others to your views so there'll be one more of your kind and one less of Them.

We may as well, the planet is doomed anyway.

Nihilistic natalism.

Consider ethics of sentencing an innocent person to life, and death, in ecological collapse.

I'd like to achieve a sense of immortality.

Fear of death and non-existence.

Accept mortality. Spread memes not genes. Socrates' heirs are not apparent, but his ideas linger strong.

My biological clock has gone off.

Women's normal heightened sexual desire in 30s & 40s difficult to accept in puritanical societies.

Disarm that culturally-implanted mental time bomb. It's okay to make love and not babies.

I don't know.

Never thought about it. Unthinking conformity.

Think before you breed, and you might not.

I might regret not having had the experience later, when it's too late.

Fear of future worries and life passing too fast.

We can't experience everything. Far better to regret not breeding than to regret breeding

I do not want to deny my kids (who do not exist yet) the joy of existence.

Ignoring lack of joy in existing children.

Promote existence of joy rather than imagining joy in mere existence.

Procreation has traditionally been a source of personal empowerment for women.

Feels powerless. Desires power and respect society appears to give to mothers and withholds from others.

Mothers get more lip service than respect. Picking up family's slack is not empowering. Seek self-defined sources of power.

(Ya dije que eran dudas sueltas, no como ahora que vienen en paquete).

Es como cuando estás por terminar la secundaria y todo el mundo te pregunta "¿qué vas a seguir?".

Miro a la gente y me parece bien que cada uno haga su vida, pero no quiero jugar a ese juego de ser una fábrica de éxito; temo engancharme y jugarlo.

¿Qué es ser feliz? y quizás la siguiente pregunta es ¿cómo hacer para ser feliz? "Ser feliz" es otra etiqueta.

Uno piensa que ser feliz es tener todas las cosas que quiere, pero eso lleva a la ansiedad y al dukkha.

Hay gente que dice que quiere tener mucha plata para "estar tranquilo". Pero si uno no puede estar tranquilo teniendo pocas cosas ¿va a estar tranquilo cuando tenga más plata, más cosas?

Quizás, si lo que uno quiere es estar tranquilo, debería ocuparse más por estar tranquilo ahora y después preocuparse por la plata.

La gente que me dice que hay que disfrutar me quiere decir que hay que comer chocolate, mirar buenas películas, coger, emborracharse. Y todos esos son detalles buenísimos, pero me parece que no pueden ser la esencia de ser feliz; la esencia tiene que ser algo más profundo, algo que te tiene que acompañar todo el tiempo, también cuando estás en el baño limpiándote el culo.

No estoy desdeñando los "placeres", pero lo que pregunto es ¿se puede evitar la angustia que puede sobrevenir? ¿No será más importante tratar primero de curarse la angustia que a veces está de fondo y después tratar de "pasarla bien"?

Hay gente que dice que hay que pasarla bien; y uno tiene que estar constantemente divirtiéndose, distrayéndose, mirando películas, comiendo chocolate, cogiendo. Estado de felicidad evasiva, similar a ahogar las angustias con alcohol. Si alguien puede "ser feliz" así, me alegro, pero ¿se puede estar tranquilo sin depender de todas esas cosas externas?

Uno todo el tiempo está deseando que las cosas sean perfectas. Pero eso es una manera muy inestable de ser feliz. Apenas las cosas son perfectas, basta con que algo cambie para que dejen de serlo. Es como parar un lápiz de punta. Hay un punto en el que se logra el equilibrio, pero es un equilibrio tan inestable que es prácticamente imposible de conseguir.

Las cosas de la vida de uno nunca van a ser las que uno sueña, y la única salida es aprender a estar bien partiendo de la base de que las cosas no son perfectas, que no son siempre como uno querría.

Uno constantemente sigue esperando que lleguen los momentos buenos. Pero los momentos buenos nunca van a venir. Si no nos damos cuenta de lo bueno que es este momento, ¿cuándo nos vamos a dar cuenta?

Estamos esperando que llegue el momento oportuno para empezar a disfrutar que nuestra vida es como queríamos. Pero si ese momento no llegó hasta ahora, ¿qué te hace pensar que algún día va a llegar?


-XIX-

Algún día vamos a yacer fríos y esqueletosos.

Lo que hayamos sido pasará a formar parte de otras cosas.

En algún momento, nadie va a saber que hemos sido.

Quizás nuestros hijos nos recuerden. Quizás también nuestros nietos. Y algunas generaciones más, quizás.

¿Pero cuántas generaciones podremos durar en la memoria colectiva?

Incluso si fuéramos célebres e ilustres. ¿En mil años nos recordarían? ¿En diez mil años? ¿En cien mil años?

Estamos condenados al olvido.

De nada sirve tratar de que nos recuerden. En vano esforzarse por ser olvidado.

Eventualmente el que lee, el que escribe, no seremos nada.

Esta existencia breve no dejará marcas en el universo.

Y pronto será como si no hubiéramos existido.


-XX-

Disclaimer: este post no es serio ni es una queja; sólo un montón de preguntas (algunas camufladas de afirmaciones).

Asunto pendiente

Reencarnación en una cáscara de nuez

Quiero justificar concisamente por qué considero que creer en la reencarnación es una manera oriental de concebir el "yo" que no es ni más ni menos ridícula que la manera occidental de concebirlo.

¿Por qué pensás que sos el mismo que cuando eras bebé?

No te acordás de esos momentos: de cuando te parieron, de cuando dormías en una cuna, tomabas la mamadera y te cambiaban los pañales. Entonces, dado que no te acordás, ¿qué es lo que te hace pensar que sos el mismo?

Pensás que sos el mismo porque, seguramente, te mostraron fotos de un bebé, y te dijeron: "no te acordás porque eras muy chiquito, pero este eras vos -- y ahora estás distinto porque creciste".

Eso te parece sensato y razonable porque vivís en nuestra cultura, que tiene una concepción occidental del "yo". Si vivieras en una cultura que tuviera una concepción oriental del "yo", te mostrarían la foto de un viejo, y te dirían: "no te acordás porque fue en otra vida, pero este eras vos -- y ahora estás distinto porque reencarnaste".

Posibles objeciones

1. Pero el bebé y yo tenemos el mismo ADN, en cambio el viejo no

No me va esta objeción. Si tuvieras un gemelo idéntico, también tendría el mismo ADN. Si fabricaran un clon tuyo, también tendría el mismo ADN. Por otro lado, si tuvieras un tumor, algunas de tus células ya no tendrían el mismo ADN (sin contar que nunca es exactamente el mismo).

2. Pero el bebé y yo tenemos un alma en común, en cambio el viejo no

¿Y cómo se puede ver el alma de manera que haga evidente que el bebé y vos son la misma persona pero el viejo y vos no?

Y si no se puede ver, la objeción es un argumento ad hoc, o en todo caso irrelevante.

3. Pero el reencarnando es arbitrario

Es decir, la objeción dice que podrían mostrarte la foto de cualquier viejo y decirte que él reencarnó en vos. Y mi respuesta es: a vos te parece arbitrario porque tu concepción del "yo" es occidental.

¿Por qué te parece menos arbitrario ser el mismo que un bebé? ¿Acaso porque el bebé y vos guardan un remoto parecido físico?

¿Por qué te parece que en el proceso de crecer ese "yo" se conserva, pero que en cambio no se conserva entre un cadáver y un recién nacido?

Para refutarla por un lado, algunas de las personas que creen en la reencarnación no admiten cualquier reencarnando, sino que buscan a la persona que "realmente" reencarnó.

Para refutarla por el otro, con un poco de introspección se ve que no hay manera de convencerte de que fuiste ese bebé.

4. Entre el bebé y yo hay continuidad espaciotemporal

Es decir, desde que nací hasta ahora hay una línea ininterrumpida (una parametrización continua de tu cuerpo a lo largo del tiempo) en la cual el bebé se fue transformando en mí.

Esta objeción es, creo yo, la más relevante. Es decir, la que encierra la verdadera pregunta: ¿hay un sujeto único, un "yo" separado, presente en tu cuerpo?

Dudo que haya un sujeto único, un "yo" separado presente en mi cuerpo. Si dividieran mi cerebro en dos, ¿cuál de los dos sería el sujeto único y separado? Si hicieran una copia átomo a átomo de todo mi cuerpo (lo cual incluiría todas mis memorias), ¿cuál de los dos sería el Pablo original?

Pero, olvidando mis dudas y suponiendo que realmente hubiera un sujeto único y separado presente en el cuerpo, ¿dónde está eso? ¿Cómo se preserva a cada momento en tu cuerpo?

¿Pensás que en algún momento se va a poder encontrar una ubicación exacta (por ejemplo, en tu cerebro) en la que se localiza tu identidad personal? Y si es así, si dividen tu cerebro en dos, ¿la mitad a la que no le toca esa región se convierte automáticamente en zombie? (Parece poco plausible). ¿Qué pasa si te sacan justo ese pedacito de cerebro? Y si la identidad está dada por el estado físico de tu cerebro, ¿qué pasaría con una copia átomo a átomo de vos?

Por otro lado, considerás que tu "yo" está dado por tu cuerpo, pero sin embargo todas las células de tu cuerpo se renuevan continuamente. No hay ninguna molécula en común entre vos y aquel bebé. Además, ¿dónde empieza, dónde termina tu cuerpo? ¿El aire que hay contenido en tu boca es parte de tu cuerpo? ¿Y cuando el oxígeno que había en el aire pasa a estar en tus glóbulos rojos pasa a ser parte de tu cuerpo? ¿El bolo alimenticio es parte de tu cuerpo? ¿Dónde terminan tus manos y empieza el exterior?

Microsatoris de lado, está claro que, más allá de la constante renovación, hay estructuras macroscópicas que se conservan. Pero no me parece que sea tan evidente esa idea de continuidad espaciotemporal.

Ni hablar del hecho de que hay continuidad espaciotemporal entre vos y la madre que te parió, porque en algún momento fuiste parte de su cuerpo. (Y la clausura transitiva de ese argumento nos permitiría concluir que todos los seres vivos del planeta somos uno solo).

5. Pero tiene que haber alguna memoria, algo en común

Dejando de lado los argumentos puramente materialistas, la única objeción que veo es esta: la de decir que en realidad uno no es el mismo que otro cuando conserva algo común entre sus estados mentales. El rasgo central sería la memoria.

La memoria se puede considerar en un sentido amplio, el más directo es el de los recuerdos, pero también hay una noción de memoria en un sentido indirecto, el de causalidad. (Por ejemplo, un bollo en un auto es memoria de un choque).

Primero, me parece que reducir la identidad a la memoria sigue sin resolver el caso de la duplicación átomo a átomo. Tu "clon perfecto" tendría tus mismas memorias hasta el punto en el que nació. Y cada una de las dos copias creería que es un individuo separado del otro.

Por otro lado, no conservo ningún recuerdo consciente del momento en el que nací, pero, bajo mi concepción occidental del yo, yo vendría a ser el mismo que ese ser naciente.

Tampoco está claro cuáles recuerdos son "míos" y cuáles no. Por ejemplo, si estamos en una habitación y escuchamos la sirena de una ambulancia, después ambos vamos a tener el recuerdo de la sirena. (En este punto creo que hay una falacia; de cualquier manera no quiero engañar ni engañarme, sólo estoy haciendo un dump mental).

¿Qué ocurre si te ponés en pedo y al otro día no recordás nada de lo que hiciste? ¿Significa que temporariamente dejaste de ser quien eras? ¿La persona que está en pedo sos vos, o es otra? ¿Y qué pasa con la identidad personal de alguien con amnesia, Alzheimer, o algún otro tipo de anomalía memorial?

¿Y qué pasa cuando nos dormimos y nos levantamos? ¿Somos alguien mientras dormimos? ¿Pasamos a ser otra persona?

Reducir la identidad a la memoria tampoco resuelve todos los problemas. Por ejemplo, tus recuerdos y los que tenías hace diez años son muy distintos. Hoy recordás muchas de las cosas que pasaron en este período de tiempo. Pero, además, hace diez años recordabas qué habías comido la noche anterior, y qué tenías que hacer al día siguiente. (Sin contar que, de lo que había en tu cabeza hace diez años, "hay entre todas tus memorias una que se ha perdido irreparablemente").

En otro sentido, si la identidad se reduce a las memorias, en su sentido general, cada uno de nosotros es la continuación de su cultura, de su familia. Vos sos vos porque te acordás de haber ido a primer grado, porque guardás memorias directas (de haber ido) e indirectas (como saber sumar y restar). También sos vos porque te mostraron una foto de un bebé y aprendiste que vos sos ese bebé. Sos vos porque te contaron que naciste un lunes. Pero entonces también es cierto que vos sos tus abuelos que vinieron de España, porque guardás memorias, algunas más directas (si conocés la historia de su vida) y otras menos (el "legado cultural" hasta en sus expresiones más mundanas).

6. Pero ser ese bebé me afecta directamente

Esta objeción diría: tiene sentido creer que el bebé y yo somos el mismo porque el bebé y yo nos llamamos igual, porque el bebé era dueño de cosas que ahora son mías. En cambio creer que soy un tipo que murió y reencarnó no me afecta en nada.

La respuesta es que no te afecta en nada porque vivís en una sociedad cuya concepción del "yo" es occidental. Si vivieras en una sociedad cuya concepción del "yo" fuera oriental, vos tendrías el mismo nombre que el muerto, heredarías sus pertenencias. Te mostrarían fotos y retratos de personas muertas y te indicarían las cosas que hiciste en tus vidas pasadas.

También te enseñarían que cuando mueras vas a reencarnar en otro cuerpo. Y si todos creyeran eso, es decir: tanto el muerto, como el recién nacido, como el resto de la sociedad, no habría ninguna diferencia práctica, observable.

La pregunta es dónde está el sujeto. Y dado que el sujeto no se puede agarrar, porque uno sólo puede mirar el instante presente, y dado que uno se identifica con los momentos pasados en los que puede recordarse, y con los momentos futuros en los que puede preverse, no creo que haya manera de distinguir a una persona que se muere para siempre (paradigma occidental) de una persona que se muere para reencarnar (paradigma oriental).

Que no haya diferencia práctica refuerza la idea de que probablemente no hay tal cosa como un sujeto, que la idea de "individuo" o "yo" debe ser solamente un concepto, que tiene bastante sentido en la vida cotidiana pero que no tiene un significado profundo, objetivo, sobre el universo.

Conclusiones

No traté de decir que creo en la reencarnación, ni que la manera oriental de concebir el "yo" es más sensata que la manera occidental de concebirlo.

Lo que quise decir es que nosotros ("los occidentales") nos reímos de los que creen que una persona, después de morir, puede reencarnar en otro cuerpo, pero en cambio no nos reímos de nuestra propia creencia de que somos la misma persona que un recién nacido.

La comunidad científica cuestiona a los que creen en la reencarnación (y con mucha razón), pero en cambio creo que no se cuestiona demasiado la creencia de que un bebé y vos son el mismo. Mi forma de verlo es que las dos concepciones del "yo" son bastante infundadas, bastante culturales.

La otra conclusión es que ya somos inmortales, siempre y cuando creamos que así es. Transmitir todo esto es bastante difícil, tienen que reponer mucho para entenderlo.

Bon appétit!

Raymundo Vera

Este post fue encontrado entre mis archivos y está inconcluso.

~ Menú ~

Turing.
Turing c/ jamón y queso.
Turing + papas y gaseosa chicas.
Turing de la casa.
Turing completo.

-Dad, what is mind? Is it just a system of impulses? Or is it something tangible?
-Relax. What is mind? No matter. What is matter? Never mind.

La verdad es solamente este momento. Ponerse a leer o a escribir para tratar de dilucidarla es, recurriendo a la analogía vulgar, como ponerse a hablar de sexo en lugar de coger.

La verdad son las cigarras que escucho cantar, la presión de las teclas en los dedos, el reflejo del sol en la mejilla. La realidad es el calor del pis.

Desde el momento en que uno trata de poner la verdad en palabras para entenderla, está jodido.

¿Pero entonces para qué hablamos?

Por dos razones, que quizá sean una sola. La primera es que con las palabras uno puede apuntar hacia la verdad. Discutir cómo es Última Thule sin haberla visto nunca, o escuchar su descripción de la boca de un viajero, aporta muy poco. Pero las palabras se pueden usar también como instrucciones, como señales para indicarle a otro de qué manera llegar, para que lo vea con sus propios ojos.

Es cierto que, siempre que cursé una materia, me salteé algunos ejercicios. Pero también es cierto que siempre sentí que hay algo mal en la actitud de quienes sistemáticamente saltean los ejercicios que creen que les salen. El entrenamiento consiste en seguir los carteles; decir "si quiero, puedo seguirlo" es orgulloso y muchas veces falso cuando realmente se lo intenta. Como dice la Monad tutorial fallacy, leer una idea entendida por otro, ya masticada, por muy clara que sea, no ayuda a formarse abstracciones: la única manera en la que se forman las abstracciones es a partir de la larga y quizá rutinaria experiencia propia.

La segunda razón por la que hablamos y leemos y escribimos es que las palabras también forman parte de la realidad, en el sentido de que el hecho de discutir, la experiencia de ese momento, también es una verdad.

1. ¿Importa la Verdad o importan los hechos?

Cuando un dedo señala la luna, el idiota mira el dedo

A medida que escribo este post se me van yendo las ganas de terminarlo, porque voy dándome cuenta de que estoy perdiendo mi tiempo y el de ustedes. Es contradictorio, ridículo, que me ponga a escribir sobre lo inútiles que son las palabras. La conclusión tiene que ver con lo dicho más arriba: por un lado, que no me importa si lo que digo es correcto o incorrecto (si es que), que no quiero que nadie tome seriamente estas afirmaciones, que no pretendo formular una teoría consistente, sino solamente apuntar hacia un lugar. No voy a preocuparme por la coherencia. Ningún sistema puede demostrar su propia consistencia, y no se puede definir qué es definir. Si de este texto sale algo, bien, y si no también. La segunda parte de la conclusión es que este post debe ser tomado como un simple hecho de la realidad, y no como un análisis de la realidad. Simplemente es.

Este post debe ser tomado como un simple hecho de la realidad

En la cultura en la que me crié hay una fijación por tener las ideas bien, por saber cuál es la Verdad, por tener la razón. ¿Pero tener la razón importa?

Mi ejemplo canónico, que probablemente repita varias veces en el desarrollo de este texto, es el de creer en Dios. Si una persona cree en Dios y la otra no, pero ante las mismas situaciones actúan de la misma manera, ¿qué diferencia práctica habría entre que crea en una cosa o en la otra? Los conceptos son intangibles, van por adentro. ¿De qué sirve creer en algo correcto o en algo incorrecto si eso a su vez no sirve para actuar mejor o para estar mejor?

Hay una diferencia entre pensar algo y hacerlo. Creo que no hay que prohibirse que las ideas surjan. No hay que reprimir la idea de asesinar al vecino, abusar sexualmente de los propios parientes o comerse a un infante con papafritas. Hay una diferencia entre el tabú y la ética. La gracia es tener la capacidad de mirar la propia mente, de ver cuándo las ideas aparecen y de qué manera nos afectan, de evaluar las ideas y actuar en consecuencia, no de idiotizar el propio cerebro para lograr que ningún impulso contradiga las normas impuestas. Uno es más libre cuando se da cuenta de las infinitas opciones que tiene, y no cuando restringe sus opciones de antemano.

Mi postura es que lo que importa es actuar bien y estar bien, y que por lo tanto las cosas que uno tenga en la mente, esas que son intangibles y van por adentro, son, en principio, totalmente irrelevantes. Esto me dice, primero, que no tendría que cuestionar lo que las personas piensen sino lo que las personas hagan, que no debería preocuparme nunca por convencer a los demás de algo, ni por tener razón.

Pero en otro sentido, las cosas que pasan por la propia mente sí son importantes, porque toda experiencia y toda acción pasan por ahí. ¿En qué quedamos?

2. ¿Por qué digo que la verdad es este momento?

La Verdad es inaccesible

Todo el mundo conoce la teoría del daemon de René, que dice que quizás nuestros sentidos nos engañan y que lo que experimentamos no es real. El problema es que Descartes dice "eso podría ser, pero Dios existe y es perfecto y no nos engaña".

Creer en Dios es asumir una hipótesis que no necesariamente es verdadera. ¿Por qué tanta gente, no teniendo pruebas, cree en Dios? La pregunta es larga de responder, pero en parte la respuesta es que creer en Dios es una cuestión de herencia cultural. Si la cultura en la que uno se cría asume una hipótesis, resulta difícil escapar, incluso aunque usando el razonamiento uno sepa que no hay manera de probar que es verdadera.

La Verdad (en el sentido de conjunto de afirmaciones y leyes que expliquen el universo) es inaccesible, porque las personas solamente tenemos una visión limitada del mundo, sesgada por lo que está al alcance de nuestros sentidos y de los instrumentos de medición. Toda ley que alguien postule para explicarlo va a estar respaldada (a lo sumo, en el mejor de los casos) por la inducción que, se sabe, no es ninguna garantía. Si uno es consciente de esto, puede quedarse con la relativa solución de la ciencia, que no promete la Verdad sino modelos aún no falsificados, con la esperanza de alcanzar algún día el mínimo punto fijo de los modelos aún no falsificados, y que este sea un modelo no falsificable.

La ciencia me parece relativamente útil (sin caer en el positivismo), en cuanto a que permite construir puentes, computadoras, aviones. La ciencia, discutiblemente, dicen sus partidarios, se aproxima a la Verdad, porque las teorías que enuncia han permitido predecir y explicar los resultados de experimentos concretos. Supongo que alguno podría argumentar que la religión cristiana también es útil. Pero si ninguna doctrina puede ser la Verdad, ¿en qué sentido alguna puede ser mejor que la otra? No me estoy refiriendo al debate entre ciencia y religión, mi cuestionamiento es más general. Lo que digo es que, desde el punto de vista práctico, creo que sería más provechoso discutir qué manera de vivir es más útil, y acá digo útil en el sentido de que haga que estemos bien, dejando de lado la Verdad.

Mucha gente como yo, que vive en un paradigma cultural relativamente laico y más bien cientificista, cuestiona las hipótesis no demostradas de la religión, pero no cuestiona otras hipótesis que tampoco están demostradas y sin embargo casi todos asumimos. La ciencia en su forma pura no se contradice con esos cuestionamientos. Pero, creo yo, en la práctica la mayor parte de la gente da por sentadas muchas de esas cosas (ver abajo).

Tendríamos que ser conscientes de las hipótesis que estamos asumiendo

Soy solipsista. No entiendo por qué soy el único.

Mi opinión es que tendríamos que ser cuidadosos, y ser conscientes de las hipótesis que estamos asumiendo y de las que no tenemos prueba directa. Pero, dado que no podemos acceder a la Verdad, ¿para qué querríamos hacer esto, para qué ser tan cuidadosos? A mí me parece que es una cuestión de sanidad mental. Cuanto más consciente esté la mente de las asunciones y las costumbres, uno puede actuar mejor y estar mejor, porque la mente, sin estar atada a los prejuicios, es libre. Si se dejan de lado los condicionamientos, se puede acceder a una experiencia más directa de la realidad, menos contaminada por los modelos que venimos construyendo desde la infancia, que nos permita sufrir menos.

En materia de la Verdad, es decir, de un conjunto de afirmaciones y leyes que expliquen el universo, tiendo a estar del lado de Hume, del escepticismo puro, del solipsismo. La hipótesis de que existen los objetos que percibo no tiene fundamento. No hay manera de probar que existen otras consciencias, ni la relación de causa y efecto, ni el espacio, ni el tiempo.

La única realidad es este momento

La única realidad es la de la experiencia, porque, algún día me voy a cansar de decirlo, no hay garantía de que lo que uno ve es real, pero no cabe duda de que uno realmente ve.

El tiempo es una ilusión. Con esta afirmación no quiero decir que no exista, sino que inferir su existencia no es una conclusión necesaria, no es algo que se desprenda irrefutablemente de nuestra experiencia. Parafraseando de memoria, Borges dice que Rusell dice que bien podría ser que la humanidad exista desde hace sólo un minuto, provista del recuerdo de un pasado ilusorio. (Invito a practicar el siguiente ejercicio, muy sencillo: quitar la vista de esta pantalla, esperar unos segundos y preguntarse ¿adónde se fue mi experiencia de estar leyendo el texto de esa pantalla? ¿en qué medida ese momento existe ahora?).

Lo que estoy diciendo es que este momento, es decir, tu experiencia de encontrarte leyendo este texto en este momento, es lo único que podés saber que existe con certeza.

Para la ciencia, es condición necesaria de una teoría el hecho de que sea falsificable. Es decir, para que una afirmación sea aceptable debe ser concebible un experimento que, si diera ciertos resultados, negaría la validez de esa teoría. La teoría de que existe Dios no es falsificable porque es un moving target: toda definición de Dios es parcial, incompleta; todo contraejemplo da lugar a una nueva definición que no es refutada por el contraejemplo (¿conjunto productivo, anyone?). La teoría de que existe el tiempo parece ser igual de irrefutable.

3. La paradoja de Teseo

¿Cuál es el barco original?

La "paradoja" de la nave de Teseo es una historia que dice algo como lo siguiente: hay un barco al que cada día le van cambiando una de sus maderas, hasta que eventualmente todas fueron reemplazadas y el barco está constituido por maderas completamente diferentes de las iniciales. Una vez terminado este proceso, se construye un barco cuyas maderas son las que le fueron sacando al otro, es decir las mismas que componían el barco inicial. La pregunta, la "paradoja", es entonces: ¿cuál es el barco original?

Por un lado, uno podría pensar que el barco reconstruido es el original, porque las maderas son las mismas. Por otro lado, uno podría argüir que el barco formado por maderas nuevas es el original, porque es el que conservó la continuidad espaciotemporal, el que día a día siguió navegando.

Este tipo de preguntas me generaban, cuando era más chico, un mild amusement. Son las preguntas que algunos pretenden interpretar con lógica difusa, como, por ejemplo:

  • Si se agrega de a un grano de arena por vez, ¿en qué momento se empieza a tener una montaña de arena?
  • Si se le prende fuego a un tronco, ¿en qué momento pasa a ser un tronco quemado?
  • Si se encuentra una uña en el piso, ¿uno puede decir que encontró el cuerpo de una persona? ¿Y si se encuentra un dedo? ¿Y una mano? ¿Y un brazo? ¿Y un torso? ¿Y un cuerpo sin cabeza? ¿Y un cuerpo sin pierna? ¿Y un cuerpo sin uña?

Me recuerda a un viejo chiste: -¿Cuánto cuesta una gota de nafta? -Nada. -Entonces lléneme el tanque gota a gota.

La pregunta no versa sobre el mundo real(!)

Volviendo a la paradoja de Teseo, ¿cuál es la respuesta? ¿Cuál es el barco original? Mi manera de verlo (básicamente inspirado en Mind, J. Searle) es que no hay respuesta definida, y esto es en un sentido bastante preciso. La pregunta acerca de cuál es el barco original no es una pregunta factual, objetiva, sobre el mundo real. (Mejor dicho no necesariamente lo es). Nada indica que en el mundo real haya una "originalidad" que esté presente en uno de los barcos pero no en el otro. Los hechos objetivos que sabemos con certeza sobre el mundo real son los que ya fueron expuestos: que había un barco, que se le fue cambiando de a una madera por vez y que finalmente se construyó otro barco con las maderas viejas.

¿Preguntas "profundas"?

¿Por qué estoy dando este ejemplo? Porque me parece que ilustra varias cosas muy importantes. La primera es que hay muchas, muchísimas, preguntas que parecen profundas e importantes, pero en realidad se basan en asumir que hay algo más allá de los hechos objetivos que experimentamos. Cuando la discusión pasa a tratarse de lo que no experimentamos, la discusión empieza a ser estéril, a basarse en suposiciones infundadas y en actos de fe. (Maravillosamente, toda la matemática es así). Por ejemplo, una posible pregunta ontológica es si una mesa realmente existe o si sólo existen los átomos que la forman [ver también esto]. Creo que ninguna persona sensata y en sus cabales discute que la mesa existe en su acepción cotidiana, pero sí se discute si la mesa "existe" como algo más que la suma de sus partes. Mi forma de verlo es que, en este caso, el hecho objetivo del que tenemos evidencia es que hay un conjunto de átomos, dispuestos de una cierta manera, al que llamamos mesa. La pregunta de si la mesa existe no tiene por qué ser una pregunta factual, objetiva, sobre el mundo real. Si uno se pone a discutir eso, está presuponiendo que, en el universo, además de cosas, hay una "verdadera existencia" de las cosas. ¿Pero de qué manera podemos experimentar esa "verdadera existencia"? ¿Tiene sentido asumir algo que nunca experimentamos?

El punto recursivo es que ahora surge la pregunta acerca de si existe la "verdadera existencia" de las cosas. La respuesta a esta pregunta depende de su propia respuesta, sin que en ningún caso se forme una paradoja. Responder por sí o por no es un acto de fe.

En general tiendo a pensar que es más sensato no andar por la vida asumiendo existencias, quizá por aquello de la navaja de Ockham; pero también me doy cuenta de que casi toda mi vida está organizada alrededor de actos de fe, en la creencia de que muchas de estas cosas sí existen: el futuro, mi casa, las demás personas, los sentimientos, los pensamientos, la sociedad, las cosas.

La paradoja de Teseo y la hipótesis de Sapir-Whorf

Por otro lado, el ejemplo de la paradoja de Teseo también muestra la medida en la que nos tomamos en serio nuestro modelo mental del mundo. Recuerdo que, en Ciudad de cristal, P. Auster pregunta si un paraguas sin tela sigue siendo un paraguas (notar que la pregunta es muy parecida a la de la montaña de arena). A veces se dice, afirmación gastada si las hay, que "no todo es blanco o negro, también hay grises". Lo que estoy diciendo no es exactamente eso, pero se parece un poco.

Imaginemos por un momento una hipotética cultura que no tuviera tan asimilado el concepto de gris, que no usara la palabra "gris". En la vida cotidiana aparecen muchísimas cosas negras, y muchísimas cosas blancas, y uno aprendería desde muy chico a llamar "negras" a las cosas negras y "blancas" a las cosas blancas. El problema es que la categorización del mundo por las propias estructuras mentales, por una cultura, por un lenguaje, puede hacer que uno crea que todas las cosas deben ser o bien negras o bien blancas. Si un día aparece un objeto gris, algún miembro de esta hipotética cultura podría preguntarse "¿pero es realmente negro o realmente blanco?" sin darse cuenta de que la realidad es como es y preexiste a esos términos.

(Me divierte sugerir, jocosamente y sin rigor, que el problema es insalvable, porque el lenguaje es discreto y las oraciones son infinitas numerables, mientras la realidad es un continuo innumerable).

Una pregunta parecida, que alguna otra vez mencioné, también me perturbaba cuando era más chico. La pregunta es si la luz se comporta en forma de ondas o en forma de partículas. La respuesta es: la luz es luz, la luz es tal como es, déjense de joder. "Ondas" y "partículas" son meramente palabras, que quizás pueden ayudar muchísimo a entender cómo se porta la luz, pero no tiene sentido preguntarse si la luz "realmente" se porta de una manera o de otra; eso es no darse cuenta de que la realidad preexiste a los términos. (Cf. "este objeto es blanco Y también es negro", "este objeto a veces se porta como un objeto blanco y a veces se porta como un objeto negro").

Formalizando las cosas no hay más pregunta

Una última nota pertinente sobre la paradoja de Teseo es que si uno define rigurosamente, con total precisión, qué quiere decir cuando pregunta si un barco y otro son el mismo, entonces la duda se desvanece. Si uno dice, por ejemplo, "dos barcos son el mismo sii tienen el mismo capitán", entonces ya no hay dudas acerca de cuál es el barco original. Si uno dice, en cambio, "dos barcos son el mismo sii están hechos con exactamente las mismas maderas", la respuesta quizá puede cambiar, pero tampoco quedan dudas.

4. ¿Por qué creo en la reencarnación?

¿Quiénes somos?

El título es un poco amarillista, porque en realidad no creo en la reencarnación. Lo que motiva esto es ¿quién sos?, o mejor dicho, ¿quién soy?, o mejor dicho, ¿quién?

Me refiero a preguntas como las que siguen. ¿Qué me hace pensar que "yo" soy el mismo que el bebé que me dicen que alguna vez fui? ¿Qué hace que yo sea ese bebé y no otro? ¿Era alguien antes de nacer? ¿Voy a ser alguien después de morir? ¿Qué me hace pensar que yo soy distinto de vos? ¿Por qué pienso que somos dos personas diferentes y no, en cambio, que todos somos una misma persona desperdigada entre varios cuerpos?

Como decía más arriba, nadie dudaría, aunque fuera un esencialista mereológico o quién sabe qué cuernos, que una cierta mesa concreta existe. De la misma manera, en la vida cotidiana uno responde todas esas preguntas con sentido común. No estoy poniendo en duda que las nociones de "yo" y "vos" apliquen en ese sentido. Lo que quiero decir es que muchas de esas cosas son términos como "blanco" o "negro", que no están del todo bien definidos, y que no aplican en algunos casos de borde. En algunos casos la realidad es gris.

Quizá, dicho de otra manera, la pregunta sea si el "yo" es algo de lo que tenemos experiencia directa, algo que podamos decir que tiene existencia independiente, objetiva, en el universo. Mi forma de verlo es que no. Que es solamente un concepto. Y que entonces preguntarse si "realmente" existe o no existe es una pregunta que no es necesariamente factual, por lo que en definitiva requiere un acto de fe, tanto para ser respondida por la positiva como por la negativa.

Posibles definiciones del yo

Se me ocurren dos maneras, bastante amplias, en las que alguien podría tratar de caracterizar qué es el yo. La pregunta se parece bastante a la paradoja de Teseo. Una manera es por la continuidad espaciotemporal del propio cuerpo, que creo que podría pensarse básicamente como la existencia de una parametrización continua de un cuerpo en cuatro dimensiones. Además de ser continua habría que pedir que cumpla con algunas propiedades básicas como contener siempre exactamente un cerebro. En otras palabras, esta versión de la identidad diría: yo soy yo porque desde que era bebé hasta ahora mi cuerpo estuvo siempre en una posición del espacio vecina a la anterior, y se fue moviendo a lo largo del tiempo para llegar hasta donde estoy.

Otra manera que se me ocurre de caracterizar la identidad sería dar alguna relación R entre dos estados mentales s1 y s2, de manera tal que dos personas serían la misma si y sólo si y sólo si R(s1, s2). La relación R debería capturar memorias y otras cosas que no me quedan del todo claras. La idea de esta versión de la identidad es decir, por ejemplo: yo soy yo porque conservo mis memorias del pasado, mi manera de ser.

Creo que las concepciones cotidianas sobre el "yo" cumplen con alguna variante de las dos definiciones. El problema es que, al menos a mi parecer, hay algunos gedankenexperiments que contradirían a la primera manera, y otros que contradirían a la segunda. Paso a mencionarlos.

Limitaciones de las definiciones

¿Qué pasaría si, con suficiente tecnología, replicaran átomo a átomo el estado de mi cerebro?

El dualismo, es decir la idea de que el cuerpo y la mente (o el "alma") son cosas independientes es un modelo que, como la idea de Dios, es perfectamente autoconsistente, pero que genera muchas preguntas. Por ejemplo, ¿de qué manera interactuarían el cuerpo y la mente en ese caso?

Esto no quiere decir que descarte la plausibilidad de un modelo dualista. El universo material es aquel al que tenemos acceso a través de nuestros sentidos e instrumentos de medición. No parece descabellado pensar que hay pedazos del universo que son indispensables para que seamos conscientes, pero a los que nuestros sentidos no tienen acceso.

Por ejemplo, si algún día pudiera simularse un universo, y entes conscientes dentro de ese universo, probablemente no sería muy difícil restringir las experiencias sensoriales de esos entes, para que, por ejemplo, ellos "vieran" sus cuerpos como paralelepípedos sin cerebro. Si algún día esos entes se preguntaran cómo es que piensan, ciertamente ninguna hipótesis materialista les ayudaría a explicarlo. Tranquilamente podríamos estar viviendo en un universo simulado, de tal manera que nuestras mentes sean procesos ubicados en un nivel diferente, inaccesible para nuestros sentidos e instrumentos de medición.

Otra posibilidad es sostener algún tipo de materialismo, es decir que la mente y el cuerpo son algo que existe interdependientemente, en el mundo físico de moléculas de carbono e impulsos eléctricos. La ciencia contemporánea se inclina más por esta teoría.

Es claro que en el universo hay consciencias. La demostración sos vos, que ahora estás consciente y leyendo el texto. Es una demostración muy particular, porque yo no puedo tener la certeza de que vos estás consciente, ni viceversa.

¿Pero qué es una consciencia? ¿Cuántas consciencias hay en mí? ¿Qué es lo que hace que varias de mis experiencias sean una sola, la experiencia de ser "yo"? O, volviendo a otra de las preguntas, ¿qué me hace pensar que yo soy distinto de vos? (No tengo la más pálida idea). En un artículo de Chalmers se pregunta: ¿qué significa que la consciencia esté unida?

Si uno admite la hipótesis materialista, es decir que el cuerpo y la mente no son cosas separadas, sino interrelacionadas, lo que ocurre es que hay subsistemas del universo físico que, al encontrarse en un cierto estado, "sienten" que están en ese estado. Por ejemplo, el subsistema del universo que corresponde a tu visión, formado físicamente por retinas, nervios y sinapsis, "siente" que está viendo cosas, tiene la experiencia de la imagen que estás mirando. El subsistema del universo que corresponde a tu audición "siente" que está escuchando. El subsistema del universo que corresponde a tu mente tiene la experiencia cualitativa de estar pensando.

A primera vista, podría parecer que la versión propuesta es una variante del argumento del homúnculo, que en lugar de explicar cómo funciona la percepción, patea el problema para adelante. En realidad, lo de arriba no pretende ser una explicación sobre cómo funciona la percepción. Lo que trata de decir es que hay "algo" irreducible, alguna ley fundamental de la física que hace que ciertos subsistemas del universo, ciertos procesos materiales, tengan experiencias cualitativas, es decir que "sientan". De acuerdo con mi escaso entendimiento, las leyes de la física hasta el momento conocidas (o, mejor dicho, postuladas) no responden estas preguntas: ¿cuáles son los procesos materiales o subsistemas del universo que tienen experiencias cualitativas? ¿qué tipo de experiencia cualitativa tiene un cierto proceso material o subsistema del universo?

¿Qué es entonces aquello a lo que llamamos "sujeto" o "yo"? Mi manera de verlo es que, simplemente, llamamos "sujeto" a un subsistema del universo unificado maximal. Dos subsistemas están unificados si su unión tiene una experiencia cualitativa. Por ejemplo, si S1 es el subsistema de tu visión, que tiene una cierta experiencia (la de estar viendo), y S2 es el subsistema de tu audición, que tiene una cierta otra experiencia (la de estar oyendo), es cierto que S1 y S2 están unificados, es decir que la unión de dichos sistemas, S1 U S2 tiene una cierta experiencia (que, en particular, es la de estar viendo y oyendo). Por lo tanto, S1 y S2 no son maximales, y no califican como un sujeto. Por otra parte, si tomamos el subsistema del universo vulgarmente llamado "yo" y consideramos la unión con el subsistema del universo vulgarmente llamado "vos", es cierto que cada subsistema, por separado, tiene una cierta experiencia, pero no es cierto que los sistemas estén unificados, es decir la unión de los subsistemas no tiene una experiencia cualitativa.

Split-brain

"Split-brain" o "cerebro separado" es una condición en la que una persona, por algún daño en el cuerpo calloso, pierde en medida significativa la conexión entre los dos hemisferios del cerebro.

¿Qué pasaría si tus dos hemisferios quedaran separados?

Una primera pregunta es: ¿cada mitad del cerebro sería consciente? Yo no lo sé con certeza, pero todo parece indicar que sí. Por lo que considero que es una definición de "sujeto", lo que pasaría en este caso es que .

Posibles respuestas a las preguntas

Pasemos a la primera pregunta. ¿Qué me hace pensar que "yo" soy el mismo que el bebé que me dicen que alguna vez fui?

¿Qué hace que yo sea ese bebé y no otro? ¿Era alguien antes de nacer? ¿Voy a ser alguien después de morir? ¿Por qué pienso que somos dos personas diferentes y no, en cambio, que todos somos una misma persona desperdigada entre varios cuerpos?

La impermanencia, nonoba, muchas conciencias dando vueltas por ahí Vengan a casa, sinestesia con A y E, double qualia, cambiar izquierda y derecha el anti-realismo el anti-dualismo.

Véase también

Ni con cola

Los comentarios que el blogger autoproclamado "Hijo De Puta" ha dejado últimamente en este blog me hacen sentir cosas, pensar cosas, preguntarme cosas.

La primera sensación es el sentimiento de haber recibido violencia a cambio de un acto no violento. Ese sentimiento es una especie de ligero calor que se forma en la panza, que en otras circunstancias uno incluso podría identificar con la quemada imagen de "mariposas en la panza" con la que se describe, a veces, a la limerencia. Esa primera sensación también es una especie de confusión, de mareo mental.

Me hace acordar a alguna vez que, caminando tranquilamente por la calle, pasó un tipo y me pegó un empujón, como autoafirmándose. Como diciendo "Yo estoy acá carajo. A mí dejame espacio para pasar porque si no te cago a piñas. Y no se te ocurra buscártelas conmigo porque sos un meñique falto de masa muscular y yo te aplasto como a un vasito de cumpleaños." Algo así. Esa primera impresión es de "pero... qué violencia... pero... ¿yo qué hice?".

La primera objeción que me hago a mí mismo es esta: ¿por qué me parece que mis actos son "no violentos"? Lo que yo hago es publicar palabras en un blog. Lo que él hace también es publicar palabras en un blog. Entonces, ¿qué diferencia hay? ¿Por qué siento que lo mío no es violento y lo suyo sí? ¿No podría ser que mis palabras lo hayan irritado en grado sumo? Me imagino que en parte sí: debo irritarlo con mi temática, con el tono de mis palabras, con la elección de las palabras, que reflejan mis obsesiones, mi formación, mis ignorancias. Debo irritarlo, sobre todo, con la pretensión de "racionalidad juguetona". Cuando escribo este blog hago de cuenta que soy importante, que soy inteligente, que soy filósofo, que soy poeta, y a esta persona debe resultarle irritante esta actitud, dado que en realidad no soy ninguna de todas estas cosas. Es posible que también le resulte irritante esta manera de responder falsamente modesta. Pero bueno: esto es lo que hay.

La mayor diferencia entre el empujón y los comentarios de "Hijo De Puta" es que el empujón es algo que me afecta físicamente. En cambio los comentarios son solamente palabras. ¿Cómo puede ser que unas palabras me afecten tanto? La procesión va por dentro.

Releo uno de sus comentarios, que dejó en el post anterior (el del espejo). Dice: "andá a hacerte el vivo a la concha de tu madre". Supongo que lo que quiere es que yo me dé cuenta (y, probablemente, que mis lectores se den cuenta) de que mi análisis no vale un comino (que no tiene valor de por sí), y que solamente sirve para autocomplacerme. Es decir, que escribí ese texto, y todos los de este blog, solamente para sentir que hago análisis inteligentes, para sentirme la crema de la crema, para que mis lectores piensen que soy maravilloso y me dejen comentarios divinizándome.

Si siguiera mi primer impulso, podría tomarme el comentario a modo personal, darme manija, dejarme llevar, engancharme. En ese caso podría, por ejemplo, tratar de refutar por qué me parece que esta persona está equivocada. Podría llamarlo "troll". También podría quedarme callado. O podría tratar de terminar la discusión, y contestarle: "sí, es verdad, eso es exactamente lo que quiero, quiero sentirme importante y que me chupen las medias". (Una manera bastante fácil de terminar una discusión es tragarse el ego y ponerse del lado de la persona que insulta "-Sos un boludo. -Tenés razón, gracias").

Pero realmente me parece que hacer todas esas cosas no sería sincero. Tratar de mostrarle a "Hijo De Puta" que está equivocado sería un error. En parte porque tiene un poco de razón (aunque sus formas sean un poco "violentas"). Haciendo eso nadie ganaría nada, solamente entraría en una pesadilla sin fin, él me seguiría dejando mensajes cada vez más violentos, y yo respondería cada vez más enojada y violentamente, dejándome controlar por los impulsos. Lo más importante es que eso me pondría en una situación confrontativa en la que yo trataría de defender mi punto de vista a toda costa, a tal punto que mi orgullo no me permitiría reconocer mis propios errores. (Esta última es una situación bastante frecuente e infeliz en las discusiones).

Decirle que tiene la completa razón, solamente para tratar de que se calle, también sería una actitud poco sincera.

Mi pregunta es: ¿qué es lo que busca "Hijo De Puta"? En parte, él también quiere molestar y autocomplacerse. Pero por otro lado sería muy soberbio de mi parte interpretar que solamente deja comentarios violentos para joder. No me gustaría ser como esas personas que creen que todos los críticos son personas frustradas o envidiosas. Entonces me parece que es necesario ponerme a pensar qué es lo que me quiere decir esta persona.

Dado que no voy a ponerme a "discutir" con esta persona, y tampoco voy a "darle toda la razón" (porque, como dije, me parece que las dos cosas serían improductivas y poco sinceras) solamente quería agregar un párrafo más con mi propia visión.

En primer lugar, sí: la mayor parte de las cosas que pongo en este blog las escribo sin otro fin que el de autocomplacerme. Si la analogía no les resulta demasiado gráfica, pueden pensarlo como una masturbación mental. Ahora, sin hipocresía ni falsa modestia puedo decir que este blog es, como tantos otros, inútil, y que incluso las cosas más profundas o inteligentes que se puedan llegar a leer acá no arañan ni la contratapa de todas las cosas interesantes que hay en los libros o los artículos especializados. Por otra parte, la verdad es que importante no voy a ser nunca. Estamos viviendo un período histórico que, comparado con la historia del universo, representa una diminuta flatulencia. Vivo en un país situado en el culo del cosmos. Con suerte llegue a los ochenta años, y no creo que llegue a esa edad habiendo hecho una contribución valiosa para la humanidad (y ni siquiera para mí mismo). Si en algún momento busco sentirme importante, ese sentimiento de importancia es algo que no busco en este blog. En este blog escribo para divertirme, para los amigos, para la gente que tenga ganas de leer, para mí mismo, para no perder mis escritos.

Brevemente me despido de ustedes.