Miguitas

1

Toda masa de datos es un dispositivo, todo formato es un tipo de filesystem, toda lectura y escritura de datos con formato equivale a hacer mount y umount. Un sistema operativo ideal expondría y se abusaría de este hecho en lugar de revelarlo a medias (Unix se acerca, pero para crear un tipo de filesystem nuevo hace falta ser mago). Para transmitir un poco mejor la idea de lo que quiero decir, aunque el ejemplo es pésimo:

$ mount -t jpgfs imagen.jpg /mnt/imagen
$ cd /mnt/imagen/
$ cat height
200
$ echo 300 > width
$ echo ffffff > 150_3
$ cd ..
$ umount imagen/

2

La ciencia, las religiones, se preocupan por llegar a ideas correctas, en lugar de preocuparse por actuar correctamente. Buscar las ideas correctas es el origen de los descubrimientos científicos y de las reformas culturales y también de la Guerra Santa y la intolerancia. Parafrásis zygmuntbaumaniana: preguntas del estilo ¿qué objeto tiene respetar a los demás?, ¿qué obtengo a cambio haciendo las cosas bien?, ¿por qué hay que actuar correctamente? no son el principio de la moral, sino su muerte.

3

Si se suman suficientes variables aleatorias con una cierta distribución se obtiene una nueva variable aleatoria con distribución normal. En particular, si las variables originales tenían distribución normal, esto sigue ocurriendo.

No me acuerdo nada de probabilidad, entonces seguramente esté mandando fruta terminológica, pero esto querría decir que la función de densidad de la distribución normal es el punto fijo de la suma de funciones de densidad.

4

Si un programa genera aleatoriamente el poema Límites, ¿diremos que el programa es poeta? Seguramente no. ¿Entonces por qué Borges sí?

Sería estúpido pretender que con esta pregunta estoy demostrando que Borges no era un poeta.

¿Es la poesía algo más que palabras rimadas? Si me pongo a jugar con palabras y armo algo que parece poesía, pero sin que provenga de lo más hondo de mi ser... ¿no soy al fin como un programa que consigue Límites de casualidad?

Esto apunta a que hay circunstancias en las que pareciera que importa cuál es el origen de una secuencia de bits, y otras circunstancias en las que no. Véase también: What Colour are your bits?

El juego con el "color" es bastante frecuente. Interpreto que eso es lo que quiere señalar Duchamp cuando pone un mingitorio en exposición: lo que importa es la proveniencia, más que la secuencia de bits en sí. El mensaje importante que se desprende de ahí no es tanto una afirmación trivial (qué maravilloso es este mingitorio), como la contrarrecíproca, más interesante: una obra, por suprema que sea exteriormente, no es nada si no proviene desde lo más hondo del artista.

La resurrección de las polillas

Vendo ajedrez con sus correspondientes
trebejos: óseos, treinta y dos. Perfecto
estado. Preguntar por mí. Al respecto,
son, aclaro, las piezas, obviamente,

todas de color blanco. ¿¡Qué!? Se siente
la unánime sorpresa. No es defecto
ni demente ilusión del arquitecto,
sino que los trebejos son mis dientes.

Cada alfil, un canino puntiagudo,
peones de incisivo coronados,
doce molares-torres que se enrocan.

Y por decir j'adoube me quedo mudo,
por querer alcanzar sin mate ahogado
los remotos escaques de tu boca.

tail -n 202 /dev/brain | ./post

Son los tiempos del califa Harun al-Rashid [citation needed].

Errata

Por segunda vez. Donde dice
  • Life is what happens while you are busy making other plans
debe decir
  • Life is what happens while you should be busy making other plans.

0. Generalización

Generalizar es otorgar nombres a las cosas, para mostrar cuáles coincidencias son accidentales y cuáles no.

0.0 Identidad - ¿y a vos quién te juna?

Si dos archivos son iguales, podría estar ocurriendo que la misma secuencia de bits está almacenada en lugares diferentes de algún (o algunos) dispositivo(s). En tal caso serían iguales a secas. Pero también podría ser que esos dos archivos son jardlinx. Entonces diríamos que son idénticos.

Que dos cosas sean iguales no es lo mismo que que sean idénticas. (Magistral uso del "que que").

Eso se sabe hace tiempo, ya en el far west el cartel decía Wanted: Joe DiMaggio, alias "Bob Sacamano". Y todo el mundo sabe que todo el mundo sabe que los gemelos "idénticos" en realidad son iguales, pero no idénticos.

Theodore Sturgeon, en Los cristales soñadores propone, por ejemplo, dos árboles exactamente iguales. Cuando se le hace una rayita a uno de los árboles, aparece una rayita en el otro.

En Lisp y varios otros lenguajes de programación en los que hay subyacente un concepto de "memoria" (store), aparecen varias nociones de igualdad. Están la igualdad de punteros o identidad (eq), estructural superficial (eql), estructural recursiva (equal), de representación escrita (equalp), semántica u observacional (factible en CLOS).

La pregunta más filosófica es si dos cosas son realmente "iguales" considerando que pueden cambiar en el tiempo y volverse "diferentes". ¿Eran entonces realmente iguales? Lo que realmente ocurre es que nuestra percepción conoce solamente una proyección en tres dimensiones de las verdaderas cosas, que tienen al menos cuatro. Dos cosas aparentemente "iguales", pero no idénticas, sólo lo son en este instante. En el futuro el cambio puede hacer que ya no las veamos aparentemente "iguales". Y eso va a indicar que en realidad nunca lo fueron.

Esto tiene solamente calidad de observación. Claramente, como todos compartimos la limitación de la percepción, después podemos ponernos terminológicamente de acuerdo y convenir en que "iguales" significa "iguales en apariencia, $aquí y $ahora".

Baker propone un operador de igualdad, y creo que dice que se requieren nociones diferentes de igualdad en contextos diferentes, y que esto no es cuestión de que "todavía" no se haya encontrado una solución, sino que es un problema bastante más esencial.

En SICP, Abelson y Sussman dan un ejemplo parecido al del árbol de Sturgeon, diciendo que si uno ve dos tizas "iguales", podrían ser simplemente dos tizas muy similares, o podría deberse a un complejo mecanismo de espejos. Lo que uno puede hacer es romper una de las tizas, y si la otra no se rompe habrá garantía de que eran distintas. (Pero la garantía no valdría en el otro sentido (Testing shows the presence, not the absence of bugs)).

La naturaleza de la identidad es esquiva. O quizá es sólo un juego de palabras, y mi problema se acaba en cuanto uno define con propiedad a qué se refiere con identidad.

0.1 Cótalo, cótalo - ¿qué has hecho en tu tierna infancia?

Interesante analoj relógico:

0.2 Gentilicios

  • Kazajistán - Kazajo
  • Uzbekistán - Uzbeko
  • Afganistán - Afgano
  • Pakistán - Pako
  • Arlistán - Arlo
  • Tristán - Tro

Lesen und sprechen Sie:

  • Aristófanes es fanático del café Arlistán. → Aristófanes es fanático Arlo.
  • Isolda vive en Tristán Suárez. → Isolda es tra.

0.3 Praenomina

Por ejemplo, resulta sin engaño,
que según la estadística del año,
te toca un pollo y medio cada mes.

Y, aunque el pollo en tu mesa se halle ausente,
estás en la estadística igualmente
porque hay alguno que se come tres.

[C.A.Salustri]

Generalizar es otorgar nombres a las cosas, para mostrar cuáles coincidencias son accidentales y cuáles no.

Por ejemplo es cierto que 3 * (3 + 3) es igual a 3 * 3 + 3 * 3, pero eso no evidencia la propiedad mucho más fundamental de que el producto distribuye sobre la suma. La forma adecuada de evidenciarlo es con una ecuación como a (b + c) = ab + ac.

Las propiedades fundamentales no pueden expresarse usando solamente números, porque con los números no termina de quedar claro qué parte de las expresiones es accidental y qué parte no. Por ejemplo, es verdad que 2 + 2 = 2 * 2, pero la generalización no es x + x = x * x, sino x + x = 2x. O, incluso se puede hacer más general diciendo que x + x + ... + x = n * x, donde n es la cantidad de veces que figura x del lado izquierdo.

Y uno piensa que hasta ahí puede llegar la generalización, pero los matemáticos son pretenciosos y quieren más. En una expresión como x(y + z) = xy + xz sigue habiendo un montón de cosas que son accidentales.

Por ejemplo, una pregunta válida es: ¿esa propiedad se cumple solamente para los números, usando la suma y la multiplicación, o también se cumple para otras cosas?

Y en realidad se cumple para muchas cosas... por ejemplo, matrices definiendo apropiadamente suma y producto. O conjuntos con unión e intersección. O valores de verdad con disyunción y conjunción.

Entonces los matemáticos que estudian álgebra abstracta, teoría de categorías y otras cosas locas tratan de despojar esas verdades de toda cuestión accidental. Y para eso es necesario dar nombres, para no casarse con estructuras particulares.

Y la generalización goes ever on hasta que cuestiones accidentales provocan la muerte de quienes la perpetran.

1. Resaca

Tomé demasiado.

Me siento mal.

Estoy mareado.

Me pregunto si valió la pena.

Volviendo a mi casa y con miedo de vomitar en cualquier lado.

Quizás fue por tomarlo con pajita.

No sé quién me obliga a tomarme un litro de Baggio.

2. Espejito, espejito...

-¿...quién es la más bonita de todo el reino?

-Ehm, bueno, si no te tiñeras el pelo platinado como una Barbie, creo que serías vos.

3. Artificios

Para conciliar la disciplina de levantarse no después de las 8.00 y acostarse no después de las 0.00 con la intensidad de trabajar trasnochadamente y levantarse después del mediodía, he decidido poner mi reloj en GMT. (Disciplinadamente me acostaré a las 3.00AM).

La epístola desnuda

Hace diez años que me fui. Eso es _demasiado_ tiempo sin verte. Quedaría lindo decir "hoy son exactamente diez años" o algo así, pero honestamente no me acuerdo la fecha exacta, jaja. Creo que fue más o menos cuando empezaba el otoño, quizás vos te acordás.

Me acuerdo de que los primeros días trataba de grabarme en la mente algunas cosas, las que todavía no te había contado. Antes de que yo me fuera nos contábamos todo, supongo que sentía una especie de vacío y quería llenarlo, como cuando en los tiempos de guerra la gente empieza a suplir las muertes teniendo hijos.

Supongo que en esa época todavía tenía la esperanza de volver. Ahora me resulta demasiado lejano. Es obvio, si pasaron diez años (aunque, como confirmarás al leer esto, no he madurado). Igual me acuerdo de los hechos principales, y de algunos momentos particulares, pero lo siento más como cuando uno encuentra un texto que ni se acordaba de haber escrito. (También me hace acordar a una vez que mi mamá, limpiando, encontró una especie de "pócima mágica" que yo había hecho jugando cuando tenía ocho años).

Bueno, decía que en al principio trataba de grabarme las cosas en la mente. Pero en seguida se me empezaron a acumular, eran demasiados recuerdos, superaron la masa crítica y pensé que la mejor forma de conservarlos era escribirlos. Mi idea era mandarte el diario por correo. Si mal no recuerdo vos siempre decías que te encantaba recibir cartas.

Bien, entonces me propuse escribir el diario y así lo fui haciendo. Ahora te estarás preguntando por qué nunca te lo mandé, y la respuesta es que soy un desastre :D Pasa que es muy difícil que ese tipo de hábitos dure mucho tiempo, al menos en mí. Para esas cosas nunca fui muy disciplinado, jeje. (Alguna vez también dije "de hoy en adelante, voy a salir a correr todos los días de mi vida", y creo que no duré ni tres).

Al principio era re religioso, me sentaba a escribir todos los días e incluso llegué a concebir que el diario tuviera "secciones". Pero siempre pasa que un día surge alguna obligación que impide seguir con el ritmo normal de la tarea (o al menos sirve de excusa). Y cuando la práctica se interrumpe por un día, la cosa empieza a desvirtuarse. Después hubo un tiempo en el que escribía el "diario" día por medio, hasta que se transformó en "semanario" :P y al cabo de unos meses lo abandoné.

Ahora pasó demasiado tiempo, y todas esas cosas que alguna vez planée decirte se me olvidaron, se perdieron, o están obsoletas. O sea, ¿a quién le importan los asuntos cotidianos de hace diez años...?

Me parece que ya no tiene sentido que te mande las cosas que escribí (imagino que deben seguir ahí, como siempre, en el tercer cajón), pero al menos me gustaría decirte que te las escribí. Había un montón de cosas para hablar, un montón de preguntas que me habría gustado que me respondieras, y otro montón de cosas que habría querido contarte. El tiempo me hace pensar que ni siquiera habría tenido sentido compartirlas en aquél momento. Sé que es cualquiera, pero es lo que siento.

Quizás entonces ninguna forma de comunicación tiene sentido. Quizás hay que guardarse todas las cosas, y esperar a que el paso del tiempo las vuelva insignificantes. Quizás incluso esta carta no tiene sentido.

Mejor no te la mando.

Manifestaciones de la negatividad

  • Conozco a tan poca gente que el día que me presenten a alguien no voy a conocer a nadie.
  • Tenía tan pocos dientes que el día que me pusieron uno me quedé sin dientes.
  • El CD tenía tan pocas canciones que, incluso contando el bonus track, no tenía ninguna.

Jugamos a la mancha

La mañana esconde cepillos de dientes,
ojos lagañosos, soles desteñidos,
piernas relucientes de las que me jacto,
las rimas internas que encima redacto
y estas reiteradas aliteraciones.

La mañana es dueña de todos los pájaros
que trinan y trinan cuando me levanto
(esta vez, en cambio, soy yo el que les canto),
de despertadores que suenan y suenan,
dale que te dale, gira que te gira,
como si escribiera un cuento para nenes
a los que les gustan las repeticiones.
A los que les gustan las repeticiones.

Las tardes ocultan horas de la siesta
llenas de silencio, de melancolías.
O de alguna que otra inefable alegría
como ir caminando por la calle Italia.
El busto impoluto y adusto de Palas
con el que pomposo reluzco adjetivos.

De vino con soda las tardes son tardes,
de, en invierno, sopa, de rosas novelas,
de velas y cosas que en cajones guardo,
de hiperbañaderas con hiperbatones
y jodas y nenes y avernos y bodas
y aviones y trenes y guerras y crónicas
y otras conjunciones polisindetónicas.

De quemar colonias de hormigas con lupa,
pupas de gusanos vueltos mariposa,
caza de pescados, pesca de babosas,
camisas, simonquis, sánguches de miga,
de plagio inconsciente de ciertas canciones
(y abusos expresos de enumeraciones).

Las noches son horas de humos y de luces,
las noches son cuerdas más o menos tristes,
las noches son baños con olor a mierda,
las noches son vómito cálido y agrio,
las noches son esta contorsión eufórica
ahogada en las grises veredas desiertas,
las noches son una figura retórica.

Por eso me salen los versos ausentes,
por ver a la gente loca como cabras,
y de tropezar con dementes palabras
tengo el pie quebrado.

Las noches, algunas, traen sufrimientos,
llagas dolorosas, muertes inexpectas,
gripes contagiosas, rectas curvilíneas,
ciudades infectas y niñas inertes,
collares de perlas, viejas enterradas
y la atroz certeza de nunca más verlas.
Las noches se mofan de mis boludeces,
pero igual a veces me dictan, pacientes,
estrofas finales autorreferentes.

Breve detracción de los tomos

Esta breve observación, que ilustro precariamente, pretende convencer al lector de que partir un libro en tomos es una idea que se lleva pésimamente con nuestro sistema de escritura.

El motivo es que hay dos buenas propiedades de una secuencia de hojas que no pueden mantenerse simultáneamente separando un libro en tomos, a saber:

  1. Cuando uno pone los tomos en fila, querría que el de más a la izquierda sea el primero, respetando el orden natural de nuestro sistema de escritura.
  2. Cuando uno considera los tomos como un único "volumen", querría que la tapa del volumen sea la tapa del primer tomo, respetando también el orden natural de nuestro sistema.

La ilustración permite ver fácilmente que si se cumple (1) no puede cumplirse (2) y viceversa.

El lector puede comprobar también que esto tampoco se cumple en un sistema de escritura como el árabe o el hebreo, porque si bien las líneas se escriben de derecha a izquierda, las páginas se van pasando de izquierda a derecha, es decir al revés que nosotros. (El problema sigue dándose porque, al togglear ambos rasgos, el sistema mantiene la "paridad").

Podrían cumplirse ambas propiedades en un sistema que togglee sólo uno de los rasgos, es decir que se escriba de izquierda a derecha pero pase las páginas al revés que nosotros, o que se escriba de derecha a izquierda y pase las páginas como nosotros. No he investigado demasiado sobre el asunto, pero no conozco sistemas con estas características.

Al margen

Nunca me quedó claro qué parte del libro es "adelante" y qué parte del libro es "atrás".

Por momentos tiene sentido pensar que "adelante" es más cerca de la tapa, y "atrás" más cerca de la contratapa.

Por otro lado, uno también suele pensar que más "adelante" es lo que viene después, y más "atrás" lo ya leído, con lo cual se invertirían las nociones.

Bustrófedon

1. Deixis

(Dedicado a quien haya sufrido el Excel)

Alguno de mis primeros recuerdos es haber formulado la siguiente pregunta: Má, ¿hoy es hoy?.

Y la respuesta fue algo como Claro, hijo, hoy es hoy. Es simple confirmar tautologías tan triviales como esa.

Porque ayer también era verdadera la afirmación "hoy es hoy", y mañana también lo será. La respuesta es que siempre es verdad que "hoy es hoy". Y sin embargo, no es cierto que siempre sea hoy.

Lo que ocurre, obviamente, es que esa oración tiene una pequeña "trampa", y su sentido cambia a lo largo del tiempo. Podríamos decir, xls-mente, que siempre es hoy pero no siempre es $hoy.

De igual manera hay respuestas que lógicamente parecerían no aportar información:

-¿Quién es? -Yo.

-¿Dónde estás? -Acá estoy.

Pero en realidad sí aportan, porque yo soy yo, vos también sos "yo", él también es "yo" y todo el mundo es yo; pero no todo el mundo es $yo. Solamente Pablo soy $yo.

Todos estamos aquí y ahora, pero no todos $aquí y $ahora.

2. Poesía sin terminar

Tu venustidad no tiene límites,
lástima que no sé qué significa.
Solés volver como a las veinte treinta,
pero no sé de dónde.
E igual te garantizo que me gusta tu nombre
aunque no lo conozca.

3. Breve koan sobre el tiempo

El discípulo se aproximó a Joshu y afirmó: -Maestro, si adelanto mi reloj cinco minutos puedo llegar siempre cinco minutos temprano. -Eso es una tontería: careces del sentido de la lógica. ¿Qué ganarías con adelantar tu reloj? El tiempo seguiría transcurriendo igual que siempre.

Tiempo después, el discípulo observó que el reloj de Joshu estaba adelantado y preguntó: -Maestro, ¿por qué tu reloj adelanta? ¿No dijiste que eso era una tontería? -Sobreestimas las capacidades de tu mente. ¿Qué ganarías con tener un reloj que dé la hora exacta? También entonces seguiría el tiempo transcurriendo igual que siempre.

Entonces el discípulo se iluminó.

4. Guión tentativo para una pesadilla

Afirman: "estas lógicas son medias ad hoc". Me pregunto si serán medias de algodón o de lana, doliéndome en el alma la concordancia del adverbio.

Mi director de tesis afirma repetidamente su ignorancia e inexperiencia en montones de ramas del conocimiento humano. Concluyo que el vasto conocimiento confiere vastísima modestia, que mi apenas modestia, lindante con la pedantería, trasluce una ignorancia sin parangón.

Me despierto en Kamtchatka.

Una chica con aparatos me da un beso, conectando los polos positivo y negativo de mi lengua bífida, y ocasionando un cortocircuito y la instantánea muerte de ambos.

Por alguna razón me entero de que desaprobé educación física de la escuela y tengo que rendir burpee.

Los mosquitos zumban en mi oreja, no puedo respirar, mis pulmones no se llenan, pareciera que me ahogo un Helesponto de stack frames reificados en continuaciones.

Orlando quiere su matambre en una sola pieza. Escucha un cassette de Luis Miguel y repite con este me enamoré. Pienso que parece un personaje de una novela, y el tema es que es real. (No me doy cuenta de que sólo es real en la pesadilla; no me doy cuenta de que en realidad no existe).

Vamos entrando en el subte que es como una picadora de carne. Parece que ya no cabe más gente, pero de alguna manera nos las arreglamos para entrar. Un saxofonista entona Quizás, quizás, quizás.

Me miro en el espejo y descubro que tengo todos los dientes flojos y se me están por caer las muelas.

Estoy redactando un programa sencillo en algún lenguaje arcaico, de esos que ya nadie usa (excepto los físicos). Voy escribiendo en quadrata quizá en COBOL o en FORTRAN, DO PERFORM CCLVI TIMES FROM A TO B, pero no puedo conseguir que compile.

Mi pesadilla es una inversión de roles. Paso vendiendo estampitas en el tren, y los chicos me dicen ahora no. Soy la mujer que bala (como oveja): Señores pasajeros, voy a serles sinceeera. Yo aando hablaando con la gente en los treeenes. Y en este caso es ella la que piensa: ya me di cuenta, y yo el que sigue: Desgraciadameeente, soy HIV positivo ya con el virus en la saangre [...].

Tengo ganas de ir al baño y voy a un baño público donde hay un único mingitorio, gigantesco, en el que muchas personas orinan. Una mujer se baña en una pileta de semen y no tomó la pastilla.

Sueño con un twit demasiado largo: ocupa más de 140 caracteres. Algo me extraña del asunto, lo observo, cuento desesperadamente los caracteres y me digo: no puede ser, esto tiene que ser un sueño. Entonces me despierto.

Peligroso como Ockham con navaja

Probablemente el lector ubique el principio conocido como la "navaja de Ockham" (en especial considerando el reducido número de lectores de este blog). El principio dice algo así: "la explicación más probable es siempre la más simple". Se usa en los razonamientos. Por ejemplo, si una vaca desaparece, las explicaciones más simples son "alguien se la robó" o "se escapó", mientras explicaciones más complicadas pueden ser "la abdujeron los extraterrestres" o "se la comió el chupacabras".

Hay otro principio, en algún sentido similar, conocido como la "navaja de Hanlon" que dice algo como: "nunca atribuyas a la maldad aquello que puedas atribuir a la estupidez". Por ejemplo, si un invitado rompe algo, uno puede pensar que lo rompió porque tenía ganas de molestar, pero la explicación más probable es que lo rompió por pelotudo y por error.

Este breve post tiene el fin de proponer una nueva navaja, que sería, creo, de gran utilidad para las relaciones humanas, y sería:

Nunca atribuyas a la maldad lo que puedas atribuir al sufrimiento.

Madame l'interference




(define (gcd a b)
  (if (zero? b)
    a
    (gcd b (remainder a b))))

Cuando tenemos una cosa a y una cosa b con períodos pa y pb, se origina interferencia. El período del sistema pasa a ser el mcm de los períodos.

  • Los guiños de los autos.
  • Cuando hay dos relojes la velocidad de cuyos segunderos no es exactamente la misma, y van haciendo: ttiiccttaacc, titcitcatcac, ticttiacctac, ticttaicctac, tictatcictac, tictactictac, etc.
  • Dos pares de rejas, la superposición de dos peines, dos alambres mosquiteros, esos vestidos en los que se superponen dos capas de "tul" o algo así.
  • La música polirrítmica.
  • El vertizonte.

Vueltero

Uan - el poder de la magia

"Sodom era un saso de veinte madukos de estatura. Poseía poderosas alas y tres ojos, y dominaba las armas con igual destreza con cada uno de sus diez brazos.

"Era el único saso que podía hacer hechizos que vencieran las predicciones del libro Kama [libro de la historia de los sasos].

T'u - el bootstrapping

¿Para qué sirve la gramática de un idioma escrita en ese mismo idioma? ¿Para qué sirve un intérprete autointerpretante? A primera vista puede parecer ridículo, o sin sentido, definir el significado de algo usando lo mismo que se quiere definir.

La idea de que eso está "prohibido" o "mal" la transmiten muchas veces las maestras. El sentimiento generalizado es que toda definición recursiva es incorrecta o ridícula. Pienso que quizá esa es una de las razones por la que a la gente le cuesta entender recursión en AlgoI.

Es comprensible que ese sea el sentimiento generalizado, porque resolver ecuaciones recursivas es un lío :) y muchas veces son ecuaciones que no tienen una única solución (o no la tienen at all).

Si se quisiera enseñar a un hispanohablante a hablar en plefande, en un método de enseñanza tradicional, quizá uno podría dictar varios años de gramática plefande usando el castellano como metalenguaje, idioma común para hablar acerca del plefande.

El arte del bootstrapping consiste en usar el castellano lo menos posible. Es decir, en enseñar lo mínimo e indispensable del plefande en castellano, para después seguir adelante dictando las clases únicamente en plefande y acerca del plefande.

El concepto brillante de A&S es que un idioma es el punto fijo de la interpretación de su gramática. Es decir, una gramática define a aquél idioma que cuando se usa para interpretar esa gramática da lugar al mismo idioma.

No estoy particularmente didáctico hoy.